Dejando de lado el purismo, habría que decir que el Promedio Industrial ayer quedó neutro. Es que a pesar de cerrar en 10.609,55 puntos, mostrando una mejora de 0,05%, durante la mayor parte del día los blue chips estuvieron en terreno negativo. Además, para peor, durante la última hora de operaciones el índice vino cayendo casi sin interrupción desde lo mejor de la jornada cuando se ganaba 0,32%. Incluso los otros dos Dow, el de transportes y especialmente el de servicios (que se derrumbó 3,79%), cerraron en negativo. Pero si hubo presión bajista ésta pareció estar casi confinada a los blue chips, ya que los demás grandes índices del mercado cerraron el día con subas más que interesantes; el compuesto del NYSE ganó 0,49%, el S&P 500 1,03%, y el NASDAQ, indudable estrella de la jornada, quedó con una suba de 4,61%, muy cerca de 5,59% que ganaron las acciones de Inter-net. Si bien lo vivido en estos últimos días (dejando de lado el tema del recorte de tasas de Alan Greenspan) tiene gusto a una verdadera suba, no puede dejar de mencionarse que, al menos por ahora y a nivel de grandes índices, quienes más suben son los que fueron más castigados el año pasado y quienes más caen fueron los más beneficiados. El gusto a verdadera suba lo da básicamente el hecho de que, a pesar de que los reportes que están entrando sobre las ganancias de las empresas siguen siendo en su mayoría negativos, el mercado ha decidido (quién sabe por cuánto tiempo) hacerle caso omiso a estas malas señales. Basta con pensar qué hubiera ocurrido hace uno o dos meses si entonces se hubiera conocido un balance como el de Yahoo! difundido al cierre del miércoles. Como se vio ayer el papel hubiera caído incluso hasta un idéntico 15,16%, pero hubiese arrastrado tras de sí a todas las tecnológicas. Nada de esto pasó. Otro dato, desde fines de agosto que el NASDAQ no registraba tres ruedas consecutivas en alza. Una nota de cautela en todo esto la está dando el costo (real) del dinero, que reflejado en los bonos del Tesoro ha subido por cuarta sesión consecutiva, llevando la tasa a 5,541%, ello a pesar de que el consenso de los analistas y operadores espera nuevos recortes en el costo del dinero para el sector bancario. Claro que esto ocurre con el extremo más largo de la curva de intereses, mientras que en los títulos del gobierno dos años rozamos los mínimos de los últimos 24 meses, más en consonancia con la decisión de la Fed. Ayer había alguna intranquilidad por lo que pudiera aportar el reporte de ventas minoristas de diciembre, así que mejor estar hoy atentos. El dólar saltó al máximo en el año y medio frente al yen mientras que el euro trepó a 95,2 centavos.
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