13 de octubre 2026 - 19:00

Créditos UVA para refaccionar o ampliar la vivienda: qué cambió y cómo solicitarlos

Con los cambios, más personas pueden empezar a mirar estos préstamos como una opción para encarar arreglos o ampliar su casa.

Con las nuevas condiciones, más personas pueden pensar en un crédito para arreglar o ampliar su casa.

Con las nuevas condiciones, más personas pueden pensar en un crédito para arreglar o ampliar su casa.

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Los créditos UVA sumaron una nueva alternativa para quienes quieren hacer arreglos en su casa y no tienen los ahorros suficientes para afrontar una obra. El Banco Central (BCRA) flexibilizó las condiciones de acceso a los préstamos hipotecarios, una medida que permitirá a más familias conseguir financiamiento para mejorar su vivienda.

La novedad llega en un momento en el que los bancos vuelven a ofrecer distintas opciones para acceder a un préstamo. Eso sí, las nuevas reglas no garantizan una aprobación automática, por lo que conviene conocer bien los requisitos antes de empezar con los trámites.

Flexibilización del BCRA: ya no es requisito que sea primera vivienda

Hasta ahora, uno de los principales obstáculos para acceder a estos préstamos era el requisito de que el inmueble fuera la primera vivienda del solicitante. Esto dejaba afuera a personas que ya tenían alguna propiedad a su nombre, incluso cuando necesitaban mejorar su situación habitacional.

El BCRA decidió modificar esa condición y reemplazarla por un criterio más amplio, que contempla la vivienda única o de uso permanente. De esta manera, quienes ya sean propietarios también tendrán la posibilidad de solicitar financiamiento en determinadas circunstancias.

Por ejemplo, alguien que tiene una casa alquilada y necesita mudarse a otra podría acceder al préstamo. Lo mismo ocurre con quienes figuran como dueños de un inmueble, pero no pueden utilizarlo porque otra persona tiene legalmente el derecho de vivir allí.

La flexibilización también contempla situaciones en las que una familia necesita una propiedad más grande. Sin embargo, esto no significa que los bancos vayan a financiar libremente la compra de segundas viviendas. El destino habitacional sigue siendo fundamental y cada entidad deberá evaluar si el solicitante cumple con los requisitos.

Para acompañar estos cambios, se realizó una segunda licitación de recursos provenientes del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de ANSES, por un total de $200.000 millones. Ese dinero estará destinado a impulsar nuevos créditos hipotecarios.

Compra, obra o refacción: los proyectos que podés financiar

Una de las buenas noticias para quienes ya tienen una casa es que el financiamiento no se limita a comprar una propiedad. Las nuevas condiciones también contemplan la posibilidad de utilizar el dinero para realizar mejoras en una vivienda existente.

Por ejemplo, una familia que necesita sumar una habitación o ampliar algún sector de su hogar podrá consultar por un crédito destinado a ese trabajo. También se incluyen las refacciones, una alternativa para quienes vienen postergando arreglos importantes por falta de presupuesto.

La construcción desde cero es otra de las opciones contempladas. Quienes tengan un proyecto para levantar su propia casa podrán buscar financiamiento, siempre que cumplan con los requisitos establecidos por el banco.

La compra de una propiedad terminada sigue formando parte de los destinos habilitados. La diferencia es que ahora el esquema contempla más situaciones relacionadas con las necesidades habitacionales.

De todas formas, hay un detalle importante. No todos los bancos ofrecen las mismas condiciones ni financian necesariamente el mismo porcentaje de una obra. Antes de avanzar, será necesario consultar las alternativas disponibles y comprobar qué tipo de proyecto acepta cada uno.

Tener otra propiedad a nombre propio ya no deja automáticamente afuera del crédito si la vivienda que se busca financiar será de uso permanente.

Tener otra propiedad a nombre propio ya no deja automáticamente afuera del crédito si la vivienda que se busca financiar será de uso permanente.

Pasos y condiciones clave para no quedar afuera del préstamo

Para quienes estén pensando en aprovechar estas nuevas condiciones, el primer paso es bastante sencillo: averiguar qué bancos ofrecen las líneas hipotecarias y comparar sus propuestas. No alcanza con que el BCRA haya flexibilizado las reglas, ya que cada entidad conserva sus propios requisitos.

Una vez elegida la opción, habrá que definir para qué se necesita el dinero. No es lo mismo pedir un préstamo para comprar una casa que solicitarlo para ampliarla. Si se trata de una obra, el banco puede pedir un presupuesto de los trabajos y documentación que permita conocer las características del proyecto.

También será necesario demostrar ingresos suficientes para afrontar las cuotas. Las entidades suelen analizar la situación laboral del solicitante y sus antecedentes crediticios antes de decidir cuánto pueden prestarle.

Otro aspecto que merece atención es el funcionamiento de los créditos UVA. Las cuotas se actualizan de acuerdo con la inflación, por lo que el importe inicial no será necesariamente el mismo unos meses después. Conviene tenerlo presente al calcular qué parte del sueldo se destinará al pago.

En cuanto a los recursos disponibles, los bancos que reciban dinero del FGS tendrán 90 días corridos desde su acreditación para convertirlo en créditos hipotecarios efectivamente otorgados. Si no utilizan todo lo recibido dentro de ese plazo, el fondo podrá exigir la devolución anticipada de la parte restante.

Esos 90 días corresponden a las entidades financieras y no al solicitante. Para quienes quieran pedir el préstamo, el punto de partida será hacer una simulación bancaria, conocer la cuota inicial y revisar la documentación necesaria antes de avanzar.

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