26 de diciembre 2001 - 00:00

Crisis del país impactó en el espíritu navideño

El interior vivió una Navidad austera y el público no festejó a la medida de años anteriores, conmovido todavía por los importantes cambios en materia política conocidos el fin de semana.

Los centros comerciales de las ciudades más importantes del país mostraron un sombrío panorama, con poca decoración navideña en los negocios y mayoría de carteles de «se aceptan tarjetas y bonos» para atraer a la gente.

Los fuegos artificiales escasearon a la medida del entusiasmo popular y la situación económica. Además, casi no se realizaron eventos artísticos masivos.

Sin miedo

Sin embargo, a pesar del malestar económico y la bronca que muchas personas habían reflejado la semana anterior con un cacerolazo, el domingo y el lunes los supermercados decidieron dejar de lado el miedo a posibles saqueos y abrieron sus puertas al público, que se volcó en gran número para comprar alimentos y regalos.

En algunas ciudades tuvieron mayor trascendencia este año los actos religiosos típicos de la Navidad como pesebres vivientes y danzas particulares de algunas colectividades. En el Noroeste, por ejemplo, las comunidades indígenas revivieron el nacimiento del Niño Jesús con rituales milenarios.

También hubo otras convocatorias solidarias en La Plata y en la localidad bonaerense de Morón funcionó «La Casa de Navidad», donde se colocó un enorme canasto para que la gente pueda colaborar con juguetes para regalar luego a niños carenciados.

Dejá tu comentario

Te puede interesar