Cuentas endebles: sin dinero de AFJP, el superávit baja

Economía

De no haber mediado el primer traspaso de fondos de la jubilación privada al Estado, el superávit fiscal de mayo pasado habría presentado una caída de 2,4% respecto de un año atrás. Muy lejos de lo que el gobierno calificó como récord.

Según datos de MVAS Macroeconomía, el resultado primario de mayo entre ingresos y gastos -sin incluir pago de intereses de la deuda- arroja una disminución de $ 92 millones frente a igual mes de 2006.

Como ya se advirtió desde hace meses, el magro desempeño de fiscal de mayo pasado está vinculado al fuerte incremento de los gastos (45,5% anual), sobre todo de la Seguridad Social y por mayores transferencias a las provincias. Todo ello, en un contexto donde la recaudación continuó creciendo a tasas de dos dígitos anuales (33%).

Un año atrás el superávit primario alcanzó $ 3.906 millones en virtud de un total de ingresos de $ 14.882 millones y de gastos primarios por $ 10.976 millones.

  • Traspaso

    Los números fiscales demostraron que el superávit primario trepó a $ 5.355 millones. «Sin embargo, el resultado positivo luce mucho menos favorable considerando los ingresos extraordinarios por traspaso de cartera de las AFJP a la ANSeS por un total de $ 1.541 millones, que fueron contabilizados como ingresos corrientes», explica la consultora. De modo que el ahorro, una vez descontado el traspaso extraordinario de fondos, se reduce a $ 3.814 millones, lo que significa $ 92 millones menos que un año atrás.

    Cabe recordar que los fondos traspasadoscorresponden a los aportes acumuladosde los trabajadores pertenecientes a los regímenes especiales como docentes, diplomáticos, científicos y Poder Judicial, que por la reforma previsional fueron pasados al sistema de reparto estatal.

  • Títulos y acciones

    También debe tenerse presente que esos fondos (que en la actualidad ya superan los $ 3.000 millones) son en su mayoría títulos públicos y, en menor medida, acciones y fondos comunes, y menos de 5% es dinero en efectivo.

    Los analistas advierten que, de mantenerse esta tónica fiscal, de un crecimiento de los gastos por sobre el de los ingresos, implicaría una caída relevante del superávit en términos del PBI del orden de un punto porcentual.

    Este, en realidad, sería de más de 2,5 puntos del PBI al descontar los más de $ 7.000 millones que recibirá la ANSeS, a cargo de Sergio Massa, de parte de las AFJP.

    No debe perderse de vista que el traspaso de esta cartera generará mayores obligaciones de pago de jubilaciones futuras al Estado, de manera que esos fondos tienen como contrapartida una deuda implícita a pagar en el futuro.

    El cuadro fiscal demandará, entonces, un notorio freno del crecimiento del gasto público porque los números de la Seguridad Social constituyen una espada de Damocles sobre la salud de las finanzas públicas.

    En tal sentido, vale señalar las implicancias del trabajo en negro, que tiende a estabilizarse en un nivel de 30% de los asalariados. La consultora EGES evaluó el impacto de la tasa de empleo no registrado sobre las cuentas fiscales llegando a la conclusión de que en los próximos cinco años, cuatro de cada 10 personas que estén en edad de jubilarse no tendrán los aportes correspondientes, y si se extiende el horizonte a quince años, serían 37 de cada 100, dado que la tasa de informalidad es menor para las personas de entre 51 y 60 años que para las de entre 61 y 65 años. «Es decir, el Estado se tendría que estar haciendo cargo de 24 de cada 100 nuevos jubilados en los próximos cinco años», estima EGES.

    Por su parte, IDESA, dirigido por Osvaldo Giordano, destaca que por la moratoria previsional hay más de 1,2 millón de jubilados adicionales que dentro de cinco años significarán un incremento del gasto público de $ 10.300 millones (cuando se termine de pagar la moratoria y sumando las asignaciones familiares y la cobertura de PAMI). Basta recordar que el costo de los planes Jefas y Jefes de Hogar alcanzó un máximo de $ 3.800 millones anuales en 2003, cuando cubrió 2,2 millones de beneficiarios.

    Los economistas del Banco BBVA Francés estiman que el costo fiscal de la moratoria previsional sería este año de $ 5.839 millones, pero que en 2012 superará los $ 8.000 millones y se mantendrá por lo menos hasta 2022.
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