La ampliación masiva que el equipo económico quiere imponer para los planes de competitividad, aumentando los sectores beneficiados y acelerando la inscripción de empresas, tendría para los técnicos de Domingo Cavallo un costo fiscal de entre $ 700 y 750 millones anuales. Además el número de empresas que estarían dentro de los planes reactivantes llegarían a fin de año a una cifra de entre 23.000 y 25.000, de las 15.000 que están beneficiadas actualmente. Cavallo no hizo mayores referencias en su mensaje del jueves en el auditorio del Banco Nación, pero Fernando de la Rúa explicó que la idea de su gobierno es que para abril de 2003 estos planes estén a disposición de todos los sectores.
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El primer paso en este sentido, se dará hoy cuando se publique en el boletín oficial el Decreto 1.350 por el cual se suman más de 50 sectores importantes a los beneficios.
Este decreto consta sólo de dos artículos; uno autorizando a «las personas físicas y jurídicas que desarrollen en el país actividades económicas enumeradas en la planilla del anexo adjunto» a «incorporarse al régimen», y un segundo artículo de forma.
Los sectores que se incluyen en los planes de competitividad son, entre otros, la elaboración de bebidas en todos sus rubros (jugos naturales, destiladoras de alcohol etílico, bebidas espirituosas, vinos, sidra, cerveceras, sodas y gaseosas, entre otras), procesamiento y comercialización de miel y hielo. También se suman las tabacaleras, laboratorios, botánicas, productos farmacéuticos, sustancias químicas, plásticos, maquinas de oficinas y armas y municiones. Se termina además de incluir a los sectores vinculados a la construcción que aún faltaba reglamentar como la producción y comercialización de pinturas en todas sus formas, cementeras, elaboración de vidrios, revestimiento de metales, corte-tallado y acabado de piedra, minerales no metálicos y fabricación de mosaicos.
Ingresa también la industria eléctrica y electrónica en varios rubros como las pilas, baterías y acumuladores, tubos, válvulas, transistores, fabricantes de radio y televisión y aparatos de telefonía, receptores, aparatos de grabación y reproducción de sonido y video y aparatos y accesorios para fotografía y para ópticas.
Completan el cuadro la fabricación de joyas, artículos de deporte en todas sus gamas, fabricantes de juegos y juguetes (que además desde esta semana están beneficiados por la suba al máximo de 35% del arancel exterior para importar desde países del sudeste asiático), producción de helado artesanal y empaque de frutas, legumbres y hortalizas.
No hay límite de tamaño ni de tipo de empresa para que se sumen al régimen.
En concreto los beneficios de los planes reactivantes que serán reglamentados en la secretaría de Industria de Carlos Sánchez, y en la AFIP de Armando Caro Figueroa, son tres: la eliminación de los impuestos a la Ganancia Mínima Presunta y al Endeudamiento Empresario y la posibilidad de deducir las contribuciones patronales del Impuesto al Valor Agregado.
Según los cálculos del Ministerio de Economía, los costos fiscales anualizados que se computarán desde que ingresen por lo menos 22.000 empresas al régimen (para los técnicos de Cavallo esto no sería más allá del 1 de enero), alcanzarían los $ 750 millones.
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