18 de julio 2007 - 00:00

Cupones bursátiles

Si el termómetro de las inquietudes económicas y políticas de una nación suele quedar registrado en los desplazamientos de su mercado de riesgo -ergo, la Bolsa-, es bastante poco lo que midió, como inquietud, el día en que se debió trabajar con la noticia en ciernes del: «habría renunciado la ministra de Economía». El contexto de esa rueda, el lunes, no presentaba un panorama entusiasta en mercados del exterior. Era una mezcla de algunos en positivo, otros abajo, sin prestar demasiada energía para que los menores pudieran «copiar» bonanza.

Lo del Merval es evidente que registró un deterioro adicional, pero la brecha de 1,70% resultó lo suficientemente módica como para darle bastante exacta dimensión a la versión, posteriormente -y como podía deducirse-confirmada al terminar la jornada. Una figura que nunca irradió brillantez, que además habíase apagado del todo en un extraño suceso (curiosidad que quedará en la historia mundial: una ministra a la que se culpó de guardar dineros en el baño de su despacho. Otro «récord» para la Argentina).

Kirchner se encargó de llevarla a pasear por diversos ámbitos en días previos, con funcionarios y voceros que se encargaban de defenderla a viva voz (y hasta enojados). Además, el Presidente pareció incorporarlo a lo que llama «campañas sucias». En tal caso, no sorprendió demasiado que haya estado presente en los festejos por el aniversario de la Bolsa de Comercio. Y luego, en otra de las giras de Kirchner. Lo cierto es que el mercado no recibió un cimbronazo ante lo que, en otras ocasiones y con otros personajes, hubiera generado un estado de semicorrida. Seguramente que el nombre del inmediato reemplazo tampoco generará nada fuera de lo común, habida cuenta de un «suplente» que ingresa como para completar un mandato y ejecutando lo que le ordenen. Puede anotarse como una «muesca» más en las bastante desgastadas imágenes de un elenco que se va.


La Bolsa, sus inversores, tienen preocupaciones mucho más importantes para la salud de la tendencia que la salida de Felisa Miceli.

Por ejemplo, comenzar a inferir cómo se habrán visto perjudicados los distintos rubros de las sociedades que presentarán balances por junio. Una buena parte, ya con remate de «memorias» (que tardan bastante más para ser mostradas). Otras, en segundo trimestral del trayecto que se completa en diciembre. Estas serán las que primero estén expuestas -al cotejar contra 2006- en cuanto a qué las pudo frenar lo energético. Pero, como una cuestión es vender y otra, producir, habrá que separar los tantos. Porque habiendo stock, el flujo pudo no haber sufrido nada -la demanda siguió buena-; el asunto es el renglón «bienes de cambio», e indicadores de producción del período. Lo que podría traer en meses siguientes los problemas. Habrá que recordar eso.

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