La no tendencia del mercado, ese andar que ya se pasó de volátil, de errático, que es decididamente como de un estado de embriaguez que atacó a los operadores, prosigue triturando carteras e índices. Y también, lógicamente, tortura comentarios de un día, que se ven sepultados frente a los hechos del día siguiente. Estamos incluidos en este infierno, ya con serios temores por tratar de juzgar una rueda con rastros para la que siga detrás. Veníamos diciendo, sin embargo, que para nuestro modesto entender hay una franca lucha detrás de toda la superficie: para torcerle el brazo a la Fed. ¿Y qué mejor modo que creando un caos de subas y de bajas en una secuencia letal? De ésas que queman inversores a diario, hartos los mismos de verse inmersos en lo que ya deja de ser una inversión y se pasa decididamente al juego de azar. Que la Bolsa no lo es, salvo para los que quieran así tomarlo, y flaco favor le hacen al sistema bursátil los que lo empujan a tal ritmo de infarto.
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Lo que vino sucediendo en esta semana terminal de agosto es: una obra maestra del horror bursátil, representando como protagonista, nada menos que por el que es tradicional rector en el mundo. A esta altura, sólo sabemos hasta la rueda del miércoles, pero es suficiente para darle el rótulo -no sin pena-de un pasaje del año que no asimila ningún calificativo racional. No hay base seria para evaluar nada, solamente para revisar entre los valores -y no en los preciospor si se encuentran papeles que merecen acumularse, hacia una zona más normalizada. Meterse en el «trading» diario implica ser un profesional de éste: con dedicación «a full» y sin faltar, ni por media hora, a lo que vaya sucediendo. Los que no puedan dedicarle semejante atención no deberán culpar a nadie de su suerte -si se dio mala-, porque la abstención en el clima puede ser la mejor medida.
El Merval se siguió mostrando como el más abierto entre puntas, al menos en la ocasión fue el que más bajaba, pero el miércoles también resultó el más pujante en rebote. Si se quiere ver en ello una «evolución», tómesela por tal lado: porque hasta hace poco, bajaba más que los demás y conseguía trepar menos en los repuntes. De ahí que siga estando como furgón de cola en la región, acusando términos negativos para los ocho meses completos. Aquí también se puede revisar en la «mesa de saldos», porque en la estampida de agosto ha quedado en posición tentadora -pensando en futuro-un grupo de papeles que poseen buenas condiciones. El hecho de que la liquidez imparta sus dictados, cuando se trata de colocar posiciones apuradas, ha hecho estragos dentro del panel superior. Y hay allí variadas especies que pueden recobrar nivel del mismo modo: si hay corriente de entrada y se toman las muy líquidas.
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