Bueno..., ya pasó agosto. Y no es poca cosa que haya pasado. Con el saldo dejado en el índice, 7,43% de baja, el octavo mes sigue encabezando el ranking de los períodos anuales más comprometidos, para la salud de los precios. Ahora -desde 1990 hacia aquí- resultan solamente 6 meses de agosto con aumentos del Merval, contra el doble, 12 ejercicios donde dio negativo al mercado. Desde 2005 hasta ahora, que no vemos un agosto con aumentos en nuestra Bolsa.
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De paso, para tener idea de la posición en que se encuentra el índice, apuntamos que su nivel de cierre en los 1.777 puntos, solamente es cotejable con los 1.781 que se registrará... ¡en octubre de 2006!
Y si se comparan los extremos del Merval, ubicamos el máximo mensual en los 2.351 puntos no muy lejanos, en el pasado octubre de 2007: que al cotejar contra este piso de agosto 2008 -sólo diez meses despuésarroja 24% de retroceso, para las acciones líderes ponderadas. Las carteras se han visto rebanadas en una cuarta parte, en tan corto trayecto.
Disculpe el lector, porque siempre estamos en desacuerdos con las «autopsias» que se hacen de los mercados, o de las crisis, cuando esto no le soluciona nada al inversor. Pero nos tentamos a caer en las relaciones solamente para tener esa composición de lugar y salir de las repetidas generalidades de decir: «La Bolsa viene bajando mucho, etc., etc....». Al interrogante sobre: ¿cuánto es mucho?, hoy le dimos los números objetivos. Y es así, el Merval debe repuntar ese casi 25% perdido en diez meses, solamente para ubicarse nuevamente en octubre de 2007. (En lo nominal, que si entramos con los «términos reales», por inflación, la cuestión espanta.)
Ahora vienen dos meses consecutivos que poseen estadística favorable para las acciones. Con 11 a 6 setiembre y 10 a 7 octubre, en favor de las alzas, se trata de meses que no han sido enemigos del índice. De hecho, en 2007 hubo aumento Merval de 6,10% en setiembre. Y de 7,47% en octubre. Después enfrentaremos otro período que se parece al terrible agosto, porque noviembre tiene fama bien ganada de mes difícil para el mercado.
Obviamente, la estadística no tiene por qué ser repetitiva, si bien en agosto se volvió a cumplir ese signo fatal y con toda intensidad.
El tema, muy espinoso por cierto, es discernir y tratar de imaginar qué sucederá de aquí a fines de año. Cuando uno repasa párrafos de la alocución de Adelmo Gabbi en días pasados, advierte que son muchos y variados los puntos que también el sistema bursátil se encarga de remarcar a las autoridades económicas. Para poder encontrar un tramo de terreno fértil, que provoque reacción de la tendencia. El asunto es que no se ven señales en el poder, de querer ingresar a tales cambios.
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