12 de abril 2004 - 00:00

Decepciona el anuncio de baja de impuestos

Roberto Lavagna
Roberto Lavagna
El Ministerio de Economía decidió finalmente diluir el impacto de una eventual rebaja del impuesto al cheque, al disponer sólo una reducción de 0,2 de punto, beneficio que únicamente se podrá obtener al ser un pago a cuenta de los tributos a las Ganancias y Ganancia Mínima Presunta. Esto implica, si no se reglamenta lo contrario, que, por ejemplo, los monotributistas y los trabajadores en relación de dependencia no estén alcanzados con la reducción.

La noticia conocida en los últimos días desalentó a analistas, empresarios y contribuyentes en general, ya que es el mismo mecanismo que en su momento implementó Domingo Cavallo cuando creó el impuesto y que demostró ser un rotundo fracaso.

Según el proyecto oficial, la rebaja estipulada en el tributo es de 0,2 de punto, pasando de 1,2% actual a 1%. Esa reducción se daría sólo en el caso de los depósitos en las cuentas bancarias o créditos (no en los débitos) y podrá aplicarse cuando se paguen Ganancias o Ganancia Mínima Presunta. Con una economía que opera en un alto nivel de informalidad, el impacto es insignificante.

• Cuestión marginal

En la práctica, esto provocará que la reducción del impuesto se convierta en una cuestión marginal y reservada a las grandes empresas.

El impacto total de las medidas fiscales que estaría por implementar el gobierno alcanzaría los $ 2.030 millones.
Aquí se incluyen todos los proyectos que está encarando el gobierno de Néstor Kirchner: el plan de fomento a las inversiones a partir de reintegros del IVA y la aceleración de las amortizaciones para las inversiones en bienes de capital y obras de infraestructura, la rebaja de dos décimas porcentuales en el impuesto al cheque y el incremento de las jubilaciones mínimas eventualmente de $ 240 a $ 250 mensuales. Podría haber incluso una suba de $ 50 en los planes Jefes.

Según los cálculos previos del Ministerio de Economía, el excedente de, por lo menos, $ 5.000 millones del superávit primario comprometido con el FMI permitiría absorber este año ese aumento. También en Economía aseguran que los $ 375 millones provenientes del impuesto a los cigarrillos que se obtendrían este año ($ 750 millones anuales) y los $ 335 millones por el alza de los aportes patronales ($ 670 millones anuales) ayudarían a amortizar el impacto de las medidas.

El análisis puntual del costo fiscal sería el siguiente:

Fomento de la inversión. Desde el Ministerio de Economía, se hizo un cálculo aproximado, que menciona que se limitaría con cupos la devolución anticipada de IVA y el régimen de amortización acelerado. Para el primero, sería de $ 700 millones en lo concerniente a bienes de capital, a lo que hay que sumar $ 355 millones anuales de costo fiscal para los proyectos de infraestructura. Para la amortización acelerada, habrá un cupo de $ 300 millones en lo concerniente a bienes de capital. En proyectos de infraestructura, no hay cupo, pero se estima un costo fiscal de $ 75 millones.

Impuesto al cheque. Sin embargo, desde Economía se hicieron los cálculos pesimistas, que arrojan una pérdida anual de $ 1.000 millones y de $ 584 millones si la medida se implementa desde mayo; y si la rebaja se mantiene de 1,2 a 1%, tal como anunció Roberto Lavagna, aparenta ser exagerada la previsión oficial. De todas maneras, la decisión de restringir y diluir al máximo el beneficio hará que la medida pase inadvertida, por lo menos para los monotributistas, empleados en relación de dependencia y pymes.

Jubilaciones. La idea del gobierno es llevar en algún momento del segundo semestre las jubilaciones mínimas de los $ 240 mensuales actuales a $ 250. Si la decisión se tomara en junio, habría un costo fiscal para 2004 de $ 130 millones más que lo presupuestado.

Jefas y Jefes. En la actualidad, aproximadamente dos millones de personas cobran los $ 150 mensuales correspondientes a estos planes sociales. Se menciona la posibilidad de incrementarlos en aproximadamente $ 50 en el segundo semestre, lo que implicaría un gasto extra de $ 600 millones para el resto de 2004; además, se convertirían en $ 800 millones si se les aplicara también este año el «aguinaldo» que se pagó el año pasado a los beneficiarios de estos planes.

Empleados públicos. El gobierno negó el fin de semana que tenga en sus planes aumentar en $ 250 los salarios de los empleados públicos del gobierno nacional. Esta posibilidad, además, no estaría habilitada ni en el Presupuesto nacional ni en el acuerdo con el Fondo Monetario. Si igualmente se quisiera implementar desde junio, el gasto anual llegaría a los $ 812 millones anuales y este año tendría un costo de $ 406.250 millones.

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