"Default es una espada sobre el inversor"
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Pablo Andrés Neumeyer
Periodista: ¿Qué se necesita para evitar que se frene la economía?
Pablo Neumeyer: Primero hay que distinguir entre el corto y el largo plazo. En el corto plazo la Argentina se recuperó de la recesión y podrá alcanzar los niveles precrisis. Para consolidar la recuperación simplemente basta con no hacer las cosas muy mal y dejar que las fuerzas del mercado actúen y lleven a la economía a su potencial actual. El desafío más importante se encuentra cuando el stock de capital ocioso heredado de antes de la crisis se ocupa y hace falta nueva inversión y una asignación de recursos más eficientes para crecer. El objetivo de la política económica debería ser generar, lo más rápido posible, condiciones para lograr tasas sostenidasde crecimiento anual de la economía del orden de 5% y 6% por varias décadas.
P.: ¿Cuáles serían estas políticas?
P.N.: Las políticas fundamentales obvias son aquellas que estimulan la inversión y el aumento de la eficiencia con la que opera la economía. En este sentido no hay muchos secretos como lo demuestran los casos exitosos del Sudeste Asiático, Irlanda y nuestros vecinos chilenos. Algunos aspectos importantes son la educación, instituciones que brinden seguridad jurídica a consumidores e inversores, en definitiva, una política de Estado inteligente para asignar recursos a través de mercados competitivos y transparentes. La apertura de la economía al mundo es importante, los países con economías abiertas crecen más y tienen economías más estables.
P.: ¿Cuál es el principal obstáculo hoy?
P.N.: El problema fundamental del país es el hecho de que alrededor de 70% de la población menor de 14 años es pobre. Es muy probable que estos individuos reciban una educación deficiente y que cuando sean adultos estén en desventaja para competir en el mercado globalizado de trabajo. Las políticas importantes en este sentido son las que eduquen a los pobres para que se integren con éxito al mercado de trabajo y no aquellas basadas en transferencias que estimulan el clientelismo político.
P.: ¿Cuál será el impacto del resultado de la negociación de la deuda externa?
P.N.: Lo importante es resolver el problema de la deuda lo más pronto posible con el acuerdo de la mayoría de los acreedores y minimizando los costos para el contribuyente argentino. Nuestra abultada deuda en default es una espada que amenaza a cualquiera que invierta en el país. La falta de solución al problema crea el riesgo de que eventualmente el estado deba pagar grandes sumas a los acreedores y para ello extraiga recursos del capital privado instalado en el país como ocurrió estos últimos años. Llegar a un acuerdo satisfactorio y definitivo con los acreedores es importante para generar un buen clima de negocios conducente al crecimiento.
P.: ¿Cómo califica la estrategia de negociación que emplea el gobierno con los acreedores?
P.N.: El país posee una cantidad limitada de recursos y tiene que llegar a un acuerdo que sea sostenible en el tiempo y en el que los acreedores piensen que el país hace un esfuerzo razonable para no defraudarlos. Esto exige un delicado equilibrio en el que hay grandes intereses en juego por parte de nuestros contribuyentes, nuestros acreedores privados y las instituciones financieras internacionales. Por ejemplo, existe un conflicto entre los acreedores y el FMI por nuestros escasos recursos que el gobierno parecería querer explotar. En este sentido, con la estrategia actual del gobierno de pagarle al Fondo mientras demora la resolución de la deuda privada, quedarán menos recursos para los bonistas, lo que estimula a los privados a aceptar una oferta más favorable a la Argentina y a presionar al Fondo en nuestro favor. Es una maniobra audaz, pero nada garantiza que sea exitosa.Ya veremos cuál es el resultado y esperemos que sea el mejor posible para el país.




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