6 de mayo 2003 - 00:00

Después de dos años, vuelven a construir en Puerto Madero (06/05/03)

Después de casi tres años de paralización, en Puerto Madero se vuelve a construir. A pesar de la falta de financiación bancaria y de los naturales recelos que provoca la incertidumbre política y económica que campea en el país de cara al futuro gobierno, varios desarrolladores están apostando a que una clase social con «cash» en el exterior y en dólares, evalúe que el metro cuadrado en ese área hoy está barato.

El más notable de estos proyectos es el encarado por la desarrolladora RAGHSA, del empresario Moisés Khafif. Sobre la ribera este («del otro lado del agua») del Dique 3, levantará tres torres de 44 pisos cada una (cuatro departamentos por piso, tres piscinas, cocheras, etc.) con una inversión total estimada en unos u$s 50 millones (más el precio del terreno, adquirido en 1998).

El complejo se llamará Le Parc Towers Puerto Madero, y el nombre-marca está tomado del emprendimiento más notable de este desarrollador, la torre de Palermo de 50 plantas, la más alta de América del Sur. Khafif también hizo el -por citar un caso-el edificio inteligente que alberga las oficinas de American Express en Retiro.

Según fuentes del mercado, tomará unos 18 meses levantar la primera torre; el ritmo de construcción de las otras dos dependerá de la velocidad con que se venda esa primera. Las mismas fuentes aseguran que RAGHSA ya habría vendido las primeras unidades, aún antes de comenzar a trabajar en el terreno. ¿Cuánto se pagó por un departamento de unos 100 m2, en altura? Alrededor de u$s 1.400 el metro cuadrado, pero se estima que ese valor subirá a medida que avance la obra (siempre y cuando el país esté manejado de manera razonable).

También en el proyecto El Porteño, un edificio a reciclar en el Dique 2, con un «target» de público muy determinado, se retomaron las obras luego de una interrupción de dos años. El grupo inversor tiene como cara visible al ex empresario de la indumentaria Alan Faena, pero se dice que detrás de él hay inversores de Estados Unidos (Faena intentó convencer a casi todos los holdings empresarios de la Argentina de invertir en El Porteño, sin éxito). El reciclado se hace en base a un proyecto del conocido arquitecto Philip Starck, y la constructora es Obras Civiles -de la familia Ganzábal-, de la que se dice cobraría parte de la misma en metros cuadrados.

Al lado, en el terreno adyacente, un consorcio conformado por las constructoras Caputo y Chacofi, más la Unión Obrera de la Construcción (UOCRA) retomaron con fuerza las obras de un edificio de departamentos llamado Madero Plaza, que está vendiéndose en los mismos u$s 1.500 el metro cuadrado de toda la zona, y estaría lista antes de fin de año.

La que nunca se paró, aún en los momentos más difíciles de la crisis, fue la obra del grupo
Perelmuter, la torre El Faro -cuya altura superará la de Le Parc cuando esté terminada- en Dique 3. Perelmuter, además, estaría pensando en iniciar la otra torre gemela de la primera, de igual altura.

• Dificultades

Pero no sólo se mueven los proyectos habitacionales: Repsol YPF ya está comenzando a levantar su edificio-insignia en el extremo norte del Dique 3, obra a cargo de la constructora Criba. El terreno, comprado hace tres años a un consorcio conformado por el Grupo Roggio y la desarrolladora brasileña Birnbaum, permaneció casi intocado durante dos años, y ahora se están haciendo los cimientos del edificio diseñado por César Pelli, de 35 pisos, en los que en su momento iban a invertirse u$s 160 millones y en el que trabajarán 1.500 personas.

Por su parte, y a pesar de las dificultades financieras que atraviesa su grupo, Amalia Lacroze de Fortabat también está avanzando (aunque a ritmo muy lento) en las obras del museo que albergará su colección de arte, en el Dique 4.

Casi adyacente al museo, la constructora
Fernández Prieto -que, según se dice, actúa en sociedad con el presidente de AFA, Julio Grondona-acaba de presentar los planos para la construcción de un edificio de departamentos. Por su parte los directivos de la Universidad Católica Argentina (UCA) también pidieron autorización de la Corporación Antiguo Puerto Madero (CAPM) para «poner en valor» la fachada del último dock (en Dique 2) que permanece en las mismas condiciones en que estaban todos los demás antes de la reconversión de la vieja terminal portuaria. El dock, que está junto a los tres que conforman la sede de la UCA, le será «lavada la cara» para luego iniciarse las obras en su interior.

Desde la
CAPM, es justo reconocerlo, también siguieron invirtiendo en la recuperación del área aún cuando allí no se ponía un ladrillo encima del otro. «En este año invertimos unos $ 6 millones en mejorar la zona: hicimos el malecón de la ribera este, el parque del Dique 2 (inauguramos otro en 15 días), estamos por empezar las obras de embellecimiento en la manzana de la capilla, en Dique 2...», dice Mauricio Sánchez, gerente general de ese organismo. La CAPM está participando también en concursos y licitaciones para recuperar áreas urbanas en lugares tan diversos como Memphis, Osaka, Monte Hermoso y Santo Domingo.

La movida en Puerto Madero marca un renovado interés en inversiones inmobiliarias «premium», con edificios destinados a los sectores de mayor poder adquisitivo y sin necesidad de apelar a la financiación bancaria tanto para invertir y construir como para adquirir las unidades en venta.

Este incipiente «boom» se extiende a Barrio Norte, Recoleta, Palermo y Belgrano. Algunos ejemplos:

• El terreno que era de la
Universidad de Belgrano, en José Hernández entre O'Higgins y 11 de Septiembre, se vendió en u$s 2,6 millones hace algo menos de un mes; diez días después, se revendió en u$s 4,1 millones. Se trata de un terreno de 85 metros de largo, que permite construir unos 9.000 m2; esto implica una incidencia del terreno sobre el precio final superior a los u$s 300 por metro cuadrado, un valor cercano a lo que se consideraba aceptable antes del fin de la convertibilidad;

• Otro lote «premium», cercano al complejo Los Galgos, se ofrecía hace dos meses a
u$s 1,3 millón; hace algunas semanas se vendió al doble de ese valor.

¿Qué queda por ofrecer en Puerto Madero? Poca cosa, y ninguna «automática»: una manzana en litigio con el Colegio Nacional Buenos Aires en Dique 4, y un predio en Dique 3 que iba a albergar el Museo del Mar. Ese museo debía ser construido por el empresario Alberto González, que falleció hace un par de años; sus herederas -dueñas del Hotel Hilton y de los edificios adyacentes- devolvieron el terreno por la obvia imposibilidad de cumplir con el requisito. Ahora, la CAPM podría modificar el destino del predio, y asignar otro al museo a construir.

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