Jorge Remes Lenicov admitió ante los gobernadores peronistas que desde el Fondo Monetario siguen presionando a su gobierno detrás de un «plan sustentable», lo cual implica que el organismo financiero internacional sigue apuntando los cañones sobre las provincias. El reclamo del FMI, al que el gobierno intenta dar respuesta, es de una nueva ley de coparticipación y la desaparición del piso de $ 1.364 millones mensuales, que hasta marzo el gobierno les ha prometido respetar. El ministro de Economía, en la reunión mantenida con los gobernadores el miércoles por la noche en el Palacio de Hacienda les anticipó además que el impuesto al cheque no se coparticipará.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
El ministro consoló a los gobernadores que se reunieron en su despacho tras la cumbre de Olivos con el anuncio de que acelera la impresión de los bonos LECOP para regularizarles el envío de fondos.
«Ustedes se apresuraron con la devaluación», fue uno de los reproches que le hizo José Manuel de la Sota a Remes, que se defendió respondiendo que « era un reclamo de la sociedad, que pedía transparentar esa realidad». Pero es el gobernador de Córdoba quien impuso el término «pesificación» entre sus pares cuando aún Fernando de la Rúa era presidente.
Parte del debate se centró en las deudas de las provincias con los bancos, que el gobierno pesificó 1 a 1,40, mientras los gobernadores insistían en la paridad 1 a 1. «¿Y encima de querer que las paguemos a 1,40, nos quieren cobrar 7 por ciento?», bufó otro. El ministro de Economía no pudo zafar de una broma, a propósito de esto. « Escuchame, ¿vos tenés más o menos poder que De Mendiguren?; porque él consiguió el 1 a 1 para las empresas y en cambio vos nos querés hacer pagar a 1,40», lo atropelló un gobernador del Norte. Tanto Remes como Lamberto coincidieron en la relación 1 a 1,40 para pesificar las deudas, admitiendo que deberá ser negociada la tasa anual, para bajarla. En este debate los gobernadores identifican el 1 x 1,40 con el encargado de provincias Juan Carlos Pezoa, con quien viene negociando desde la era Cavallo sin ponerse de acuerdo.
• Presupuesto demorado
El gobierno está acelerando la impresión de bonos Lecop para poder saldar la semana que viene las deudas que, por el mes de enero, mantiene con las provincias. Esto y las dudas que genera en los gobernadores la aún no resuelta renegociación de la deuda con los bancos podría terminar retardando el tratamiento del presupuesto 2002 en el Congreso. A esta conclusión arribaron tanto los mandatarios radicales como los peronistas.
Todo comenzó cuando al arribar a Olivos, el miércoles, debieron aguardar un rato a Duhalde mientras éste concluía con algunos compromisos previos. Allí, entre palabras de grueso calibre para calificar el hecho, se fueron pasando entre ellos cuánto les debía el gobierno de los fondos de coparticipación. El salteño Juan Carlos Romero habló de $ 10 millones; el cordobés José Manuel de la Sota dijo que, en su caso, la suma ascendía a $ 30 millones. Cada uno meditó sobre sus desventuras y aunque habían sido convocados para firmar el acuerdo por la reforma política, el tema ocupó el primer tramo de la reunión con Eduardo Duhalde. Que apenas cargaron sobre él se comunicó con Oscar Lamberto, y arregló una reunión de los mandatarios peronistas en el Palacio de Hacienda por la noche.
En realidad, Duhalde no fue totalmente sorprendido por sus compañeros, ya que apenas un rato antes había recibido a los gobernadores de la UCR que, encabezados por el mendocino Roberto Iglesias, concurrieron preocupados por algunos tramos del presupuesto. En cambio, los peronistas tuvieron su reunión por la noche no sólo con Lamberto sino también con Remes Lenicov, con quien dicen les es más fácil dialogar; no como con Cavallo. El más quejoso resultó el formoseño Gildo Insfrán, en tanto que los sanluiseños rechazaron el pago en bonos y exigen pesos. Remes Lenicov les prometió pagarles el piso comprometido de $ 1.364 millones hasta marzo -aunque parte de ellos se haga en bonos-, con 13% de descuento acordado en los pactos federales del año pasado.
Dejá tu comentario