12 de abril 2004 - 00:00

Dólar: continúa la presión a la baja. Gobierno compraría más

Aunque el Banco Central (BCRA) continuaría con su política de fuertes intervenciones de compra, el dólar tiene aún algunos centavos más para seguir bajando. Analistas de mercado no descartan, inclusive, que perfore el piso psicológico de $ 2,80, aunque con pocas chances de permanecer por debajo de este nivel por mucho tiempo.

Uno de los principales condicionantes -se menciona-es la cotización del dólar en Brasil, cuyo último precio fue de 2,88 reales. «Hace prácticamente un año que el peso y el real están alineados y no vemos que ahora se pueda mantener una brecha demasiado grande», señalaron.

La gran liquidación de divisas por parte de los exportadoresgeneró un incremento en las intervenciones de la entidad que preside Alfonso Prat-Gay, a través de la compra de dólares con emisión de pesos. El miércoles pasado (último día hábil de la semana por Pascuas) necesitó comprar u$s 45 millones, aunque se trató de una jornada extraordinaria ante el apuro por liquidar ante el feriado largo. En los días anteriores venía adquiriendoentre u$s 30 y 35 millonespara compensar el incrementode la oferta de divisas.

• Ayuda

El Central cuenta, además, con la ayuda del Tesoro nacional, que está comprando a través del Banco Nación. Como resultado, las intervenciones estatales buscan que la reducción de la divisa sea lo más suave posible.

Si bien en el Central aseguran que no les interesa el valor del dólar sino mantener controlada la inflación, es indudable que la cotización de la divisa sí es un dato clave para el resto del gobierno.
Tanto el ministro de Economía, Roberto Lavagna, como el presidente, Néstor Kirchner, coinciden en que el dólar debería ubicarse en niveles cercanos a los $ 3.

Claro que podría ocurrir un fenómeno similar al del año pasado. Un dólar en baja hasta mediados de agosto que, tras el final del ingreso del grueso de las divisas por la cosecha, comienzaa repuntar hasta niveles cercanos a los $ 3 hacia fin de año.

Un factor que «colabora» para la baja de la divisa es que se detuvo la fuerte fuga de capitales que se verificaba hasta el año pasado.
Este fenómeno servía para compensar parcialmente el ingreso de los exportadores. Ahora son los importadores y las empresas que deben pagar deuda (aunque aún con cuentagotas) los principales demandantes de divisas. Además, como el Estado aún no refinanció su deuda en default, la demanda de dólares para girar divisas al exterior es prácticamente nula.

Algunos confían en que la reducción del dólar hasta nivelescercanos a $ 2,80 hará aparecer mayor demanda por parte de aquellos inversores que no esperan caídas mucho más fuertes de la divisa y apuestan a un alza futura.

Por otra parte, el Central continúa gozando de un importante
«poder de fuego». De acuerdo con el último informe monetario que emitió la institución, la banda establecida para el incremento de la base monetaria (es decir, la circulación de pesos) le permitiría emitir unos $ 2.000 millones adicionales en el próximo trimestre sin violentar el programa monetario.

Mientras tanto,
se espera que continúe el mayor interés por bonos en pesos ajustados por inflación, considerando que se espera que el nivel de precios supere la evolución del dólar durante este año. No obstante, es importante hacer algunos cálculos adicionales. Si la divisa llega a subir desde niveles de $ 2,80 a $ 2,90, implicaría un incremento de 3,57%.

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