Tras la propuesta argentina para limitar importaciones desde Brasil, se generó ayer una nueva confusión en medio de la tensa situación que atraviesa la relación bilateral. El ministro de Desarrollo e Industrias brasileño, Luiz Furlan, dijo que «la Argentina no realizó una nueva propuesta a la ya conocida de la introducción de salvaguardias en el Mercosur», mientras el vocero de Roberto Lavagna aseguró que el documento fue entregado el martes.
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Luego de afirmar que no había recibido la propuesta argentina, Furlan aseguró que «Brasil no aceptará la adopción de salvaguardias en el Mercosur», repitiendo la posición que ya había expuesto a los industriales argentinos presentes en la cumbre de países sudamericanos y de la Liga Arabe.
Tras esas declaraciones, el vocero del ministro argentino de Economía, Armando Torres, dijo que «la Argentina llevó y presentó una nueva contrapropuesta a Brasil» y que ésta «fue entregada en el despacho pertinente, que no es el del ministro Furlan».
En apariencia, la contrapropuesta argentina fue entregada al ministro de Hacienda brasileño, Antonio Palocci, aunque este funcionario no estaría encargado de negociar ningún aspecto comercial con la Argentina.
Por otra parte, Palocci no estaría en desacuerdo con aplicar salvaguardias dentro del Mercosur, pero su opinión siempre fue rechazada por el resto del gabinete, que sigue más la visión de Furlan. La propuesta de Lavagna, que se basa en la aplicación de cupos a sectores puntuales cuando éstos aumenten considerablemente su ingreso en la comparación trimestral, no tiene posibilidades de ser atendida en Brasil. Se sabe que la administración de Lula da Silva no aceptará trabas ni medidas paraarancelarias.
Además de las cuestiones institucionales mencionadas por los funcionarios brasileños, según las cuales la aplicación de restricciones dentro del Mercosur es contraria al Acta de Asunción firmada por los países miembros, estarían en juego intereses económicos. Furlan responde a las presiones de la poderosa central industrial paulista FIESP, que respalda al gobierno de Lula.
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