15 de septiembre 2021 - 00:00

EE.UU. y la amenaza de defaultear su propia deuda: las claves

Las próximas horas serán fundamentales para que la administración del país del norte pueda establecer su situación fiscal.

La advertencia que hace una semana hizo pública la secretaria del Tesoro de Estados Unidos, Janet Yellen, podría hacerse en horas realidad. El Tesoro de los Estados Unidos podría entrar en situación de suspensión de pagos de la deuda nacional. Dicho de otra manera; Estados Unidos entrará en “default”, si el Congreso estadounidense no aprueba un aumento en el límite de deuda, que había sido suspendido por dos años, entre agosto de 2019 y julio de 2021, gracias a un acuerdo entre el gobierno del expresidente republicano Donald Trump y el Congreso. EL miércoles de la semana pasada la propia Yellen firmó y envió una carta a los líderes del Congreso, en la que la titular del Tesoro dijo que el departamento que dirige se quedaría sin efectivo y agotaría las medidas “extraordinarias” para mantener al Gobierno federal dentro de su límite legal de endeudamiento en algún momento del próximo mes. Yellen pide a los legisladores que no esperen “a último minuto” para alcanzar un acuerdo, para no afectar la confianza de empresas y consumidores.

“Una vez que se hayan agotado por completo todas las medidas disponibles y el efectivo disponible, Estados Unidos no podrá cumplir con sus obligaciones por primera vez en nuestra historia”, apuntó Yellen en esa misiva. Dada esta incertidumbre, Yellen señaló que el Departamento del Tesoro “no puede proporcionar una estimación específica de cuánto durarán las medidas extraordinarias”.

Yellen escribió esta carta a los demócratas Nancy Pelosi y Chuck Schumer, presidenta de la Cámara Baja y líder de la mayoría del Senado, respectivamente, y a los republicanos que lideran a su partido en la Cámara de Representantes y en la Cámara Alta, Kevin McCarthy y Mitch McConnell.

Yellen ya había dicho en julio que había escenarios en los que el Tesoro podría agotar sus medicas especiales de estímulo a la economía real y quedarse sin efectivo “poco después de que el Congreso regrese del receso” en septiembre. En este sentido, la secretaria del Tesoro explicó que “Estimar el punto límite para evitar un posible default de pagos ha sido más desafiante este año debido a los flujos de gastos e ingresos difíciles de predecir vinculados a la pandemia”.

La pregunta que ahora se hacen los operadores financieros de todo el mundo es, de no mediar una autorización de parte del Congreso y un nuevo aval de fondos para el gobierno de Joe Biden, cuándo podría ocurrir que finalmente Estados Unidos deje de tener efectivo para pagar su deuda corriente.

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