8 de mayo 2007 - 00:00

El acuerdo Chávez-Rocca por Sidor sería el lunes

Daniel Novegil
Daniel Novegil
La foto de Paolo Rocca y Hugo Chávez sellando un acuerdo por Sidor se producirá el lunes próximo en Caracas; allí el bolivariano y el principal accionista del grupo Techint seguramente se abrazarán y la siderúrgica Sidor continuará siendo controlada por la transnacional argentina.

Para llegar a este momento, los negociadores designados por Rocca -que vienen conversando con autoridades venezolanas desde hace meses en torno a Sidor- habrán aceptado algunas condiciones:

  • Volver a aumentar el precio que le pagan a la estatal Ferrominera por el mineral de hierro, la materia prima básica para el acero que fabrica Sidor. Hace poco, Techint había convenido un incremento de u$s 19 a u$s 30 la tonelada; ahora ese valor subiría cerca de 10% más.

  • Convenir un precio « local» para el acero destinado a abastecer el mercado interno venezolano. No habrá problemas: a pesar de las protestas del bolivariano -que se quejó de que las exportaciones de Sidor lo obligan a importar acero desde China-, el consumo de acero en Venezuela representa menos de 30% de la producción total de Sidor. Además, las dos principales materias primas del acero, el mineral de hierro y la energía (gas) los obtiene a valores muy inferiores a los internacionales, por lo que le sobraría paño para esa rebaja.

  • Conversaciones

  • El «tema Sidor» había sido lanzado por el ministro de Minería chavista, Iván Fernández, a mediados del mes pasado, fecha desde la cual altos ejecutivos de Techint vienen conversando con el gobierno venezolano.

    En este contexto, Daniel Novegil, CEO de Ternium, viajará a Caracas esta misma semana para ponerse al frente de la negociación cara a cara con funcionarios del gobierno venezolano para hacer que la foto Chávez/Rocca se concrete y Sidor no sea reestatizada.

  • Negociadores

    La empresa forma parte de Ternium, la división del grupo Techint que fabrica chapas planas, que se utilizan en industrias como la automotriz, la de electrodomésticos, etc. Novegil completaría el equipo que viene negociando con los venezolanos, y que hoy encabeza el CEO de Sidor, Julián Eguren. Cuando se desplace a Caracas, a Rocca seguramente lo acompañará el italiano Mario Galli, su hombre de confianza para hacer lobby fuera de la Argentina.

    El encargado de esos menesteres en el país es Luis Betnaza, quien se enfrentó a dos rounds la semana pasada con el jefe de Gabinete Alberto Fernández no por la conexión venezolana, sino por el affaire Skanska. El ejecutivo hoy debe asumir como vicepresidente primero de la Unión Industrial Argentina (UIA) secundando -en teoría, claro- al dirigente metalúrgico Juan Carlos Lascurain.

    Hasta ayer la gran incógnita era si Betnaza concurrirá a tomar posesión de su cargo y acompañar a sus compañeros de lista. La respuesta se producirá hoy a última hora de la tarde, cuando Héctor Méndez traspase el sillón de Carlos Pellegrini a su sucesor. Fuentes de la UIA aseguraron que Betnaza estará en el acto, pero admitieron que intentará por todos los medios evitar a la prensa. En lo que hace a presencias oficiales, sólo la ministra Felisa Miceli y el secretario de Industria, Miguel Peirano, habían confirmado hasta anoche (según la misma fuente) su presencia hoy.

    ¿Por qué tanto silencio? En Techint están obedeciendo con disciplina castrense la orden llegada desde Houston, donde Rocca continúa en un festival de cine latinoamericano organizado por él y pagando la compra de Hydril en u$s 2.000 millones. La orden: nadie habla, nadie atiende a la prensa, nadie dice nada a nadie que pueda eventualmente hablar con la prensa. Hasta ayer no había brechas en sus filas.

    Es que la doble amenaza Sidor-Skanska haría pensar al empresario que cualquier cosa que se diga o tenga «olor» a haber salido de las entrañas del grupo será inevitablemente mal tomado tanto por el gobierno nacional como por el venezolano. De hecho, Geraldine Marino, habitual vocera de Techint, dijo a este diario: «Si publica que nos negamos de plano a hacer comentario alguno me estaría haciendo un favor».

    S.D.
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