El acuerdo Chávez-Rocca por Sidor sería el lunes
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Daniel Novegil
En este contexto, Daniel Novegil, CEO de Ternium, viajará a Caracas esta misma semana para ponerse al frente de la negociación cara a cara con funcionarios del gobierno venezolano para hacer que la foto Chávez/Rocca se concrete y Sidor no sea reestatizada.
La empresa forma parte de Ternium, la división del grupo Techint que fabrica chapas planas, que se utilizan en industrias como la automotriz, la de electrodomésticos, etc. Novegil completaría el equipo que viene negociando con los venezolanos, y que hoy encabeza el CEO de Sidor, Julián Eguren. Cuando se desplace a Caracas, a Rocca seguramente lo acompañará el italiano Mario Galli, su hombre de confianza para hacer lobby fuera de la Argentina.
El encargado de esos menesteres en el país es Luis Betnaza, quien se enfrentó a dos rounds la semana pasada con el jefe de Gabinete Alberto Fernández no por la conexión venezolana, sino por el affaire Skanska. El ejecutivo hoy debe asumir como vicepresidente primero de la Unión Industrial Argentina (UIA) secundando -en teoría, claro- al dirigente metalúrgico Juan Carlos Lascurain.
Hasta ayer la gran incógnita era si Betnaza concurrirá a tomar posesión de su cargo y acompañar a sus compañeros de lista. La respuesta se producirá hoy a última hora de la tarde, cuando Héctor Méndez traspase el sillón de Carlos Pellegrini a su sucesor. Fuentes de la UIA aseguraron que Betnaza estará en el acto, pero admitieron que intentará por todos los medios evitar a la prensa. En lo que hace a presencias oficiales, sólo la ministra Felisa Miceli y el secretario de Industria, Miguel Peirano, habían confirmado hasta anoche (según la misma fuente) su presencia hoy.
¿Por qué tanto silencio? En Techint están obedeciendo con disciplina castrense la orden llegada desde Houston, donde Rocca continúa en un festival de cine latinoamericano organizado por él y pagando la compra de Hydril en u$s 2.000 millones. La orden: nadie habla, nadie atiende a la prensa, nadie dice nada a nadie que pueda eventualmente hablar con la prensa. Hasta ayer no había brechas en sus filas.
Es que la doble amenaza Sidor-Skanska haría pensar al empresario que cualquier cosa que se diga o tenga «olor» a haber salido de las entrañas del grupo será inevitablemente mal tomado tanto por el gobierno nacional como por el venezolano. De hecho, Geraldine Marino, habitual vocera de Techint, dijo a este diario: «Si publica que nos negamos de plano a hacer comentario alguno me estaría haciendo un favor».
S.D.




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