31 de enero 2006 - 00:00

El dólar en Brasil retrocedió a R$ 2,215

El índice Bovespa de la bolsa de Valores de Sao Paulo acumuló hoy su décimo récord de capitalización en enero, para cerrar en 38.382 puntos, con una ganancia del 0,4 por ciento respecto a la víspera.

Una fuerte revalorización de las acciones siderúrgicas, el impulso un mercado aupado por favorables noticias económicas internas y el barato precio de los papeles locales se impusieron a última hora para llevar el Bovespa al terreno positivo.

La corriente compradora estuvo durante casi toda la jornada en un pulso con la cautela transmitida por la Reserva Federal de Estados Unidos, con sus señales de arcano acerca del futuro de las tasas de interés en la principal economía mundial.

Pero cuando parecía dispuesto a cerrar en una moderada baja del 0,30 por ciento por toma de ganancias de inversores que liquidaban posiciones, el Bovespa se sobrepuso a los altibajos y terminó en terreno positivo justo antes del campanazo final del cierre de la sesión.

De esta forma el Bovespa se despidió de enero con una revalorización acumulada del 14,73 por ciento, una de las más altas en la región.

Brasil, uno de los más atractivos mercados emergentes y con las tasas de interés más altas del mundo en términos reales, se ha beneficiado de una fuerte corriente de flujos financieros internacionales que buscan inversiones a corto plazo.

Estos flujos también han remolcado dinero de fondos internacionales de inversión, que han visto en los papeles de Bovespa buenos rendimientos en el contexto de una economía estable donde el dólar no para de perder valor.

Al menos para los teóricos de la especulación, una corriente de alzas en las tasas de interés de Estados Unidos retiraría recursos de la cartera de inversiones destinada a países emergentes como Brasil.

Hoy el mercado local leyó en las enigmáticas declaraciones de la Reserva Federal que el ciclo de alzas del costo del dinero en Estados Unidos podría estar lejos del fin, al contrario de lo que preveían los mercados.

En su última sesión con Alan Greenspan como presidente, la Fed elevó la tasa de interés referencial de EEUU por decimocuarta vez consecutiva, hasta el 4,5 por ciento.

También alimentó en los mercados dudas sobre la tendencia de la inflación en Estados Unidos.

Pero por lo menos en Brasil, tras engullir esas inquietudes, los operadores prefirieron marchar por su cuenta y afincaron su interés en los títulos de alto rendimiento, como los revalorizados papeles siderúrgicos y mineros, para dictar el compás.

En una jornada de alta liquidez fueron completadas operaciones por un total de 3.037 millones de reales (unos 1.371 millones de dólares), otra vez por encima del promedio diario.

El 39,7 por ciento de este volumen financiero correspondió al mercado Bovespa, cuyos 57 títulos movieron 2.321 millones de reales (equivalentes a 1.047 millones de dólares).

Tras los ajustes, 17 papeles terminaron en alza, 37 a la baja y 3 estables.

En el mercado cambiario, el dólar siguió su tendencia a la baja y hoy perdió otro 0,04 por ciento frente al real brasileño, para terminar la jornada en 2,213 para la compra y 2,215 para la venta.

En enero el dólar acumuló una pérdida del 4,73 por ciento, pese a las infructuosas entradas del Banco Central al mercado.

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