12 de octubre 2026 - 23:00

EL FMI advierte sobre un complejo escenario internacional

En su último Panorama Económico (WEO) presentado en Tailandia, el organismo considera que el escenario internacional estará regido por altos precios de la energía, persistencia de tensiones geopolíticas y tasas de interés más altas.

El FMI advierte sobre un complejo escenario internacional con alta inflación y tasas de interés.

El FMI advierte sobre un complejo escenario internacional con alta inflación y tasas de interés.

Imagen creada con inteligencia artificial

El Fondo Monetario Internacional (FMI) espera una desaceleración en el ritmo de crecimiento mundial que pasaría de 3,5% en el año pasado a 3,1% en el presente, volviendo a tener más impulso en 2027 con un 3,4%.

Con todo: “La economía global ha demostrado una sorprendente capacidad de resistencia frente a una sucesión de crisis recientes, como la pandemia, conflictos geopolíticos en Ucrania y Oriente Medio, y barreras comerciales. A pesar de estos impactos, los mercados laborales se mantienen firmes y los sistemas financieros han soportado el endurecimiento monetario más severo en casi medio siglo”. Estos conceptos fueron expresados por la argentina Silvana Tenreyro, Consejera Económica y Directora del Departamento de Investigación del FMI.

Además de evitar una recesión global, también se logró contener en parte el impacto inflacionario. Como consecuencia de la suba en las materias primas, se espera que la inflación promedio en el mundo se ubique en 4,7% este año y que descienda a 4,1% el próximo. También bajaría la subyacente, de 3,9% para 2026 a 3,7% para 2027.

Se proyecta un crecimiento de 4,6% en el comercio mundial en el año en curso y un 4,7% para el próximo.

Divergencia

El FMI describe una economía global impulsada por dos fuerzas opuestas: el shock negativo derivado de la guerra en Medio Oriente y el shock positivo generado por la explosión de inversiones asociadas a la inteligencia artificial.

Así, para el Fondo, la economía global ya no puede analizarse como un fenómeno homogéneo. Por un lado, aparecen los países integrados a la revolución tecnológica, principalmente Estados Unidos, China, Taiwán, Corea del Sur y varios países asiáticos, que reciben fuertes inversiones en semiconductores, centros de datos e infraestructura digital.

Por otro, se encuentran las economías que siguen enfrentando mayores costos energéticos y apenas capturan beneficios del nuevo ciclo tecnológico.

El resultado es una creciente divergencia entre regiones. Los exportadores de energía y las economías conectadas a la cadena de valor de la inteligencia artificial muestran un desempeño relativamente favorable, mientras que muchos importadores de energía afrontan mayores presiones cambiarias, menor crecimiento y restricciones fiscales cada vez más severas.

En perspectiva, el organismo considera que el escenario internacional seguirá condicionado por precios energéticos elevados, mayores costos de transporte, persistencia de tensiones geopolíticas y tasas de interés más altas durante más tiempo.

Aunque no prevé una crisis global inminente, el FMI advierte que los amortiguadores acumulados en los últimos años se están agotando. Los gobiernos llegan a esta nueva etapa con mayores niveles de deuda y menos espacio fiscal para responder a nuevos shocks.

Energía

Uno de los temas centrales del informe es que el conflicto en Medio Oriente ha reinstalado a la energía como una variable clave para explicar la inflación y el crecimiento global.

El FMI estima que en 2026:

  • El precio del petróleo aumentará 41% respecto de 2025.
  • El gas natural subirá 48%.
  • Los fertilizantes se incrementarán 10%.
  • Los alimentos se encarecerán 5%.

La dinámica energética explica buena parte del deterioro de las condiciones económicas globales. El Fondo señala que las reservas internacionales de petróleo continúan reduciéndose y que el mercado energético permanece vulnerable ante cualquier agravamiento del conflicto.

Al mismo tiempo, alerta sobre la posibilidad de nuevas presiones inflacionarias derivadas no sólo del petróleo sino también del encarecimiento de alimentos y fertilizantes.

Inteligencia artificial

La inteligencia artificial (IA) constituye el principal motor de crecimiento. El Fondo sostiene que la actual ola de inversiones en este sector está funcionando como un poderoso estímulo para la economía mundial, impulsando la inversión privada, el comercio internacional y la demanda de infraestructura tecnológica.

Sin embargo, los beneficios están limitados. Taiwán y Corea del Sur concentran buena parte del comercio mundial vinculado al hardware de inteligencia artificial, mientras que Estados Unidos y China lideran la demanda global de equipamiento informático asociado a esta tecnología.

Para el FMI, esta concentración implica un riesgo: si las expectativas sobre la rentabilidad futura de la IA resultan exageradas, podría producirse una corrección bursátil con consecuencias financieras globales.

Riesgos

El Fondo identifica varios eventos capaces de empeorar significativamente el escenario mundial:

  • Una escalada adicional del conflicto en Medio Oriente.
  • Nuevas interrupciones en el mercado energético.
  • Un rebrote inflacionario global.
  • Eventos climáticos extremos vinculados a El Niño.
  • Ciberataques sobre infraestructura crítica.
  • Una corrección abrupta asociada al boom de la inteligencia artificial.
  • Un endurecimiento adicional de las condiciones financieras mundiales.

En suma, el FMI sostiene que la economía global sigue creciendo, pero lo hace cada vez de manera más desigual. Los países capaces de combinar seguridad energética, inversiones y adopción tecnológica aparecen como los grandes ganadores de esta etapa. Por el contrario, las economías que permanecen al margen de la revolución tecnológica y dependen de energía importada enfrentan perspectivas más complejas.

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