Las cuentas públicas de julio arrojaron un superávit de 766 millones de pesos, pero con una caída del 80,9 por ciento respecto de igual mes del año anterior, informó esta noche el ministro de Economía, Amado Boudou.
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Tras los resultados de julio, el ahorro en el primer semestre del año llegó a los 7.933,3 pesos, mientras que el saldo financiero arrojó un déficit de 570 millones y el acumulado anual también registró un rojo de 2.305,2 millones de pesos.
En conferencia de prensa, el ministro Boudou destacó que pese a la situación económica mundial "la Argentina consigue un superávit que si bien es menor al del año pasado demuestra que se sigue manteniendo la fortaleza fiscal".
En julio del año pasado, el superávit de las cuentas públicas había sido de 4.022 millones de pesos.
En la conferencia de prensa que brindó junto al secretario de Hacienda, Juan Carlos Pezoa, el ministro resaltó que "julio fue el mes en que la actividad económica fue más castigada, tanto por las repercusiones de la crisis mundial como de la Gripe A".
Consideró que el segundo trimestre "fue el peor de este año y señaló que en el tercero, ya se ven signos de aceleración" en la actividad económica.
Ambos funcionarios dieron a conocer las cifras oficiales, luego de una reunión mantenida con la presidenta Cristina Kirchner, a quien informaron sobre la evolución de las cuentas públicas de julio.
El ministro destacó que "hemos seguido manteniendo el crecimiento del gasto. Esta es una polìtica deliberada del Gobierno para mantener el crecimiento y el empleo formal".
Dijo que la inversión real directa en julio "creció un 84 por ciento y las transferencias de capital a las provincias un 38,5 por ciento".
Pezoa destacó que el mes pasado "las provincias recibieron 340 millones para gastos de capital, y que en los primeros siete meses del año lograron 1.642 millones de pesos"
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