11 de noviembre 2005 - 00:00

Empeoró Europa oferta por aranceles agrícolas

Alfredo Chiaradía
Alfredo Chiaradía
Las pocas expectativas puestas en la conferencia ministerial que se realizará en diciembre en Hong Kong, en el marco de la ronda de Doha de la OMC, parecen desvanecerse. Ello se desprende de las conclusiones del encuentro de Ginebra que se llevó a cabo esta semana entre los máximos negociadores, en el que, para el gobierno argentino, Europa, lejos de mejorar la propuesta para liberar el comercio agrícola, la empeoró.

De acuerdo con lo informado por el secretario de Relaciones Económicas Internacionales, Alfredo Chiaradía, las disidencias abarcan todos los aspectos importantes en juego, como subsidios al agro, aranceles, excepciones y certificación de origen geográfico.

En el mismo sentido, el director general de la OMC, Pascal Lamy, reconoció que en Ginebra no se pudieron «tender puentes» entre las posturas enfrentadas y llamó a los negociadores a «recalibrar» sus expectativas para la reunión en Hong Kong que se llevará a cabo entre el 13 y el 18 de diciembre. La ebullición que generó la Cumbre de las Américas de Mar del Plata en torno al ALCA, así como promesas de mejoras en la oferta de EE.UU., habían derivado la atención hacia la conferencia de la ciudad china. Pero, al día de hoy, el panorama indica que la cumbre venidera será en línea con los fracasos de las reuniones ministeriales de la OMC en Seattle en 1999 y en Cancún en 2003.

En Ginebra, el G-20 (que incluye a la Argentina, Brasil, China e India) hizo conocer la propuesta de un recorte de los aranceles para el agro en una banda de entre 45% a 75%. Por su parte, la Unión Europea (UE) aspira a una franja de 35% a 60%, en tanto que EE.UU. quiere que los recortes se ubiquen entre 55% y 85%
.

• Contradicción

Sin embargo, la brecha entre las ofertas, de por sí significativa, no es lo menos auspicioso. Para la Cancillería argentina, Europa renovó sus exigencias en Ginebra que contradicen acuerdos que se consideraban sellados en julio de 2004 y que revelan «cierto intento» de obstaculizar las negociaciones, lo que estaría relacionado con las renovadas tensiones que generaron en la UE las demandas de los países del este del continente.

El G-20 denuncia que Europa:

• Intenta poner un techo arancelario de 15% en materia de industria para los países en vías de desarrollo, mientras que ese límite sería de 100% para los productos agrícolas.

• Busca hacer una excepción y mecanizar las negociaciones en servicios, lo que obligaría a todos los países a discutir determinados ítem del rubro.

• Aspira a determinar 8% de «productos sensibles» que quedarían afuera del acuerdo, lo que podría excluir gran parte de lo que, por ejemplo, exporta la Argentina. Del otro lado, la sensibilidad industrial afectaría a 1,5% de los productos.

Otro aspecto que divide las aguas es el de subsidios
. El caballo de batalla de EE.UU. es la hipótesis de resignar parte de los u$s 21.000 millones que hoy dedica a «distorsionar» su actividad agrícola a cambio de la apertura de «nuevos mercados». Como ello no ocurre ni en el marco del ALCA ni en la intención europea, los negociadores estadounidenses por ahora sólo proponen un techo en la posibilidad de subsidiar que, paradójicamente, permitiría aumentar en 10% lo que gastan los gobiernos federal y estaduales norteamericanos en el rubro. Con el actual escenario ¿qué se puede esperar de Hong Kong? Todo indica que apenas un documento laberíntico que abarque la multiplicidad de prevenciones, pero siempre hay imprevistos. El gobierno argentino sólo espera que, tras la reunión en China, «Doha siga viva», indicó Chiaradía. La Ronda de Doha nació en Qatar en noviembre de 2001 y tiene previsto llegar a alguna conclusión a fines de 2006.

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