7 de diciembre 2004 - 00:00

En 20 días textiles chinos invadirán tiendas de EE.UU.

En Estados Unidos, los textiles locales se preparan para la invasión que les espera a partir del 1 de enero por parte de sus pares chinos cuando desaparezcan las cuotas que se les impusieron a las importaciones de ese sector. Es algo que también preocupa a la Unión Europea ya que, en caso de tal invasión, se les cerraría el mercado norteamericano. Peor está México, que se unió a Estados Unidos pero en productos que no pueden competir con los costos chinos. El hecho justifica los reparos que volvieron a escucharse aquí ayer en una reunión de empresarios locales pymes temerosos de ser barridos por los productos importados de China, una posibilidad que los acecha desde que la Argentina reconoció al país oriental como "economía de mercado". Acostumbrados a vivir bajo protección arancelaria y sin alcanzar eficiencia en costos por altos aportes previsionales y sindicalismo, los empresarios locales como los estadounidenses medianos sufren ahora la expansión del " gigante asiático", que casi no tiene costo laboral.

La Unión Europea reclamará a China cautela al manejarse en el mercado mundial de ropa y textiles cuando finalice el actual sistema de cuotas a las importaciones el 1 de enero de 2005 en EE.UU. El bloque europeo incluso advirtió que, si los países centrales cierran sus mercados, las mercaderías de esta procedencia podrían terminar en países en vías de desarrollo, donde el daño que producirían sería mucho mayor. Entre estos mercados potencialmente afectados por las exportaciones chinas estaría la Argentina.

«Si Estados Unidos cierra su mercado, los productos chinos tendrán que ir a otro lugar, y eso podría provocar un efecto dominó en todo el mundo»,
dijo un funcionario de la nueva Comisión Europea, que en el área de comercio dirige el británico Peter Mandelson. Según la fuente, «China haría bien en volver a ver si no hay causa para moderarse» en sus formas y ritmos de producción.

Se sabe que el gobierno del presidente George W. Bush ha dicho que no vacilará en restringir las importaciones de ropa de China si los productores nacionales, largamente protegidos por un sistema de cuotas que está por concluir el 1 de enero de 2005, presentan un caso convincente que sostenga el nivel de salvaguardias. Hay que mencionar, sin embargo, que la Argentina no puede aplicar ya estas restricciones de cuotas, ya que el gobierno de Néstor Kirchner le otorgó a China el estatus de economía de mercado, situación que no es reconocida ni por Estados Unidos ni por la UE.

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