30 de diciembre 2011 - 12:43

En año electoral, dólar trepó 31 centavos. Esperan un 2012 similar

Pese a que fue un año con un mercado cambiario convulsionado, el peso se devaluó 7,7%, menos que durante la crisis de 2008-2009.
Pese a que fue un año con un mercado cambiario convulsionado, el peso se devaluó 7,7%, menos que durante la crisis de 2008-2009.
Sin dudas, fue un año con mucho movimiento en el mercado cambiario. A la tradicional incertidumbre de un año electoral, se sumaron los controles y restricciones del gobierno para intentar contener la fuga de divisas, la presión devaluatoria del real durante algunos tramos del año y la crisis internacional. Este cocktail justificó un clásico: los ojos de los argentinos puestos en el billete verde todo el 2011. 

El año arrancó con un dólar a $ 4,01 para la venta y lo cerró mansamente a $4,32, con una suba de 31 centavos. Es decir que pese a todas las variables, el peso sólo se devaluó 7,5% en el transcurso de 2011, un porcentaje medio teniendo en cuenta los años sucesivos a la salida de la convertibilidad (ver cuadro). Es más, la suba de los últimos días se debió exclusivamente a la fuerte compra de divisas que hizo el Banco Central para recuperar las reservas que cedió en el último trimestre para mantener la cotización. 

"Históricamente en argentina en época electoral la gente ha preferido refugiarse en el dólar ante posibles avatares económicos. Este año no fue la excepción aunque quedó demostrado que haber elegido el dólar no fue la mejor elección en cuanto a rendimiento. Sin embargo, el argentino medio sigue eligiendo al dólar", destacó Claudio Burelli, responsable de la mesa de operaciones de Puente. 

Para el economista Jose Luis Espert "se cierra un año donde finalmente la incertidumbre electoral no pesó tanto, pero esto se debe a la fuerte intervención del Banco Central". "El BCRA en un año de elecciones prefirió perder reservas a devaluar e incrementar así la tasa de inflación y la incertidumbre, algo que este Gobierno consideraba poco conveniente", destacó. 

En misma línea, opinó el presidente de la consultora Abeceb.com, Dante Sica, al asegurar que "al Gobierno el tipo de cambio le ha funcionado como única ancla nominal contra la inflación. Si se mira lo que tiene que ver con el tipo de cambio multilateral, aún quedan márgenes para seguir utilizando el tipo de cambio como ancla". 

Pero para mantener sostenida la cotización, también tuvo que resignar gran cantidad de reservas monetarias principalmente durante el mes de octubre, cuando la sangría fue de u$s 1.830 milllones. Se calcula que desde julio, cuando comenzaron algunos cimbronazos con la divisa, la entidad que dirige Mercedes Marcó del Pont tuvo que vender unos u$s 4.700 millones, aunque desde mediados de noviembre logró recuperar unos u$s 2.300 millones. Estos movimientos explican en gran parte que la autoridad monetaria haya comenzado el año con más de u$s 52.000 millones en reservas y lo termine con poco más de u$s 46.300 millones. 

El mayor movimiento en el mercado cambiario llegó curiosamente luego de que se despejara el dilema presidencial. Alertado por la fuerte y sostenida fuga de capitales, a menos de una semana de la reelección de Cristina, el Gobierno decidió anestesiar la plaza con un fuerte control a las ventas lo que agregó ruido al mercado, pero ciertamente planchó la cotización en bancos y casas de cambio. Sin embargo, las restricciones de la AFIP potenciaron que muchos jugadores se volcaran al mercado paralelo y el dólar blue sobrepasó los $5 marcando una brecha inédita con el dólar oficial. 

"Inicialmente los controles provocaron una demanda mayor del dólar porque la gente tenía una sensación de escasez, aunque con el tiempo se fue moderando estas tensiones. Sin embargo, no estoy seguro que la situación se haya normalizado", remarcó el ex secretario de Finanzas Daniel Marx. 

Para Dante Sica a la larga las medidas lograron el efecto pretendido por el Gobierno, aunque dijo que "desde una visión más amplia, se percibe que en el país se está consolidando un mercado paralelo que de persistir podría agudizar las distorsiones en la economía, generando una mayor incertidumbre". 

A pesar de que el último mes se desaceleró la fuga de divisas, se estima que este año se filtraron del sistema unos u$s 25.000 millones y los economistas advierten que es un ritmo insostenible. 

"Las medidas de la AFIP, sumado a la estampida de tasas del último mes y a la demanda estacional del billetes hicieron que se fugaran menos capitales", admite Espert. Aunque resalta que "para el mes de febrero, cuando se de vuelta la demanda de pesos, vamos a ver realmente en qué punto estamos. Lo cierto es que no se puede seguir con un contexto de fuga de divisas en orden a 4 puntos del PBI". 

  • Desdoblamiento 

    Otro condimento que tuvo el año dólar surgió desde los industriales y su idea de plantear la necesidad de un desdoblamiento del tipo de cambio. Algo que el propio presidente de la Unión Industrial Argentina, José Ignacio De Mendiguren, deslizó durante una entrevista en Ambito de Debate, pero que luego desdijo. Lo cierto es que desde algunos sectores de Hacienda acercaron estudios sobre la posibilidad cierta de poner en marcha dos tipos de cambios diferenciales: uno bajo para bienes de capitales y bienes de la canasta básica y otro más alto para exportaciones de ciertos productos con el fin de aumentar la protección sobre la industria nacional. 

    Sobre la aplicación de dos valores para el dólar hay opiniones diversas. Para Daniel Marx "son cuestiones que en el corto plazo puede solucionar algunas distorsiones y podrían funcionar de forma limitada, pero al mediano o largo plazo estos instrumentos generarán tensiones e inconsistencias". 

    Para Espert, las medidas de la AFIP ya provocaron un desdoblamiento del tipo de cambio. "Durante principios de noviembre, cuando los controles eran muy duros, ya teníamos un desdoblamiento con un dólar oficial en $4,27 y otro paralelo en $5", sentenció. 

    Según Dante Sica, las experiencias locales y a nivel mundial de desdoblamiento del tipo de cambio han fracasado. No obstante asegura que "existe de cierta forma en la Argentina un tipo de cambio desdoblado a partir del esquema de retenciones y los impuestos al comercio exterior". 

  • El dólar de 2012 

    Consultados por Ambito.com, diversos economistas dicen no vislumbrar hoy grandes variaciones en el mercado cambiario y algunos se animan a poner un número para cierre de 2012, siempre y cuando no se de un crack en Europa o Brasil no devalúe bruscamente. 

    "Para 2012 va a depender en parte de lo que pase afuera. Si Europa no se cae y sigue mas o menos como hoy, si no hay un quiebre en el euro, el mercado cambiario local va a ser muy parecido a 2011 con pérdida de reservas y un peso devaluándose en torno al 10%", asegura Espert. 

    Respecto a los factores a tener en cuenta para el mercado cambiario 2012, Daniel Marx remarca que "hay que atender a dos factores externos que son la dinámica de los términos de intercambio comercial y el comportamiento del tipo de cambio brasileño. También habrá que tener el cuenta el tipo de coherencia entre la política monetaria y las tasas de interés"

    "El Gobierno va a necesitar, al menos en la primera parte del año, mantener el tipo de cambio estable. Seguramente las presiones para mejorar la competitividad a partir de la paridad cambiaria en la segunda parte del año van a generar un deslizamiento en la cotización, pero siempre de una manera muy controlada", asegura Dante Sica. 

    En tanto, para Claudio Burelli, "las expectativas ubican al dólar en un nivel algo superior a los $ 4,80 para fines del 2012". Y asegura que "la mayor cantidad de oferentes (exportadores, mineros y petroleros) y una mayor quietud desde el segmento demandante permitirá que el BCRA pueda seguir adquiriendo divisas en el mercado mayorista y de esta manera acumular y subir su nivel de reservas". Justamente para el año próximo, según se desprende de su informe monetario, la entidad prevé adquisiciones netas de divisas por u$s 9.000 millones. 

    Por lo pronto, el mercado también descuenta un primer trimestre tranquilo ya que en el último día operable del año, se cerraron operaciones cambiarias a fines de marzo a un precio de $ 4,41 por divisa, mientras que para diciembre cotizó a $4,94 en los futuros del Rofex. Siguiendo esta lógica nuevamente el Presupuesto luce desactualizado, ya que para fines de 2012 prevé un dólar a $4,40.
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