Excusas muchas, lo real es malo

Economía

El 13% acumulado desde el 17 de marzo, había entusiasmado a muchos que pensaban el lunes (pasado) que estábamos a la puerta de un rally. Los más tímidos si no veían una suba confiaban al menos en cierta calma, propiciada por el feriado de hoy. Pero la realidad fue muy distinta y 4% que perdió el Dow nos deja con la mayor baja semanal desde principios de febrero y el S&P 500 en el punto más bajo desde el 11 de abril. El más visible de los sospechosos es el precio del petróleo que trepó 4,6% cerrando en u$s 131,82 por barril (alcanzó a negociarse en u$s 135,09). Pero 2,4 por ciento que, en el mismo lapso retrocedió el sector de las empresas energéticas apunta a que la causa de la merma pasó por otro lado. Esto no quiere decir que lo que pasa con el "oro negro" no sea importante, de hecho las empresas de transportes se derrumbaron 4,2% (curiosamente igual ganan más de 12% en el año), sino que no fue en sí misma la causa del derrumbe accionario, ya que estuvo afectada entre otras cosas, por 1,4% que se desvalorizó el dólar ante las demás monedas.

Encabezando la lista de los perdedores tuvimos a las empresas financieras, desmoronándose 6,1 por ciento. Esto sugiere causas macroeconómicas para la baja, pero el viernes (cuando el Dow retrocedió 1,16% a 12.479,63 puntos) nos enteramos que la venta de viviendas ha caído menos de lo esperado, lo que se suma a los números (todos mejores a lo esperado) de los indicadores de liderazgo y pedidos de seguro de desempleo que conocimos unos días antes.

Podríamos culpar a la Fed con su reducción a la estimación del PBI y la preocupación por la inflación, pero esto parecía estar descontado en los futuros de tasas. Sería "simpático" achacar la merma a la tradición, por aquello de "sell in may, and run away" (vende en mayo y huye), lo que se fundamenta en que al menos desde 1950 la suba promedio del Dow para el período mayo-octubre apenas llega a 0,5 por ciento (negativa en términos reales), mientras que noviembreabril orilla 8 por ciento. Puede ser. Pero lo cierto es que la realidad no es buena y no luce mejor.

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