27 de diciembre 2001 - 00:00

Exportadores piden levantar trabas al comercio exterior

Los exportadores se declararon ayer en «estado de alerta», tras haberle advertido al secretario de Hacienda, Rodolfo Frigeri, que de no levantar las restricciones cambiarias, se paralizarían las ventas al exterior.

«Es positivo que el gobierno no haya cedido a los lobbies devaluacionistas salvajes, pues con el actual sistema de devolución del IVA-exportación y reintegros-, se hubiera producido una tragedia exportadora», sostuvo el titular de la Cámara de Exportadores, Enrique Mantilla.

Entre las principales dificultades operativas que obstaculizan las operaciones de exportación, la entidad le aseguró a Frigeri que tienen dificultades con los pagos de servicios a la exportación, como es el caso de los fletes, que si no se pagan, no se podrá exportar.


También le explicaron que deben corregir los problemas del sistema de plazos para liquidar las divisas. Es el caso, por ejemplo, de los bienes de capital, que no se pueden exportar con plazos de sólo 180 días. «Tampoco se han reglamentado las exportaciones en consignación, que es una figura indispensable para los sistemas 'justo a tiempo' (just in time)», señaló Mantilla.

Con relación al nuevo sistema de devolución del IVA-exportación, aún no reglamentado y que entraría en vigencia a partir del próximo 1 de enero, los empresarios solicitaron prorrogarlo. Porque de lo contrario se generará una crisis en las empresas, pues no tienen tiempo material para adecuar sus sistemas y para que la AFIP se adapte para poder administrarlo.


«Este año las exportaciones sumarían 27.000 millones de dólares, y las importaciones, unos 20.700 millones, por lo que el superávit comercial sería de 6.300 millones. En 2002 dependerá mucho de las decisiones que tome el gobierno. Los próximos 90 días son decisivos», afirmó Mantilla.

Por su parte, los importadores, esta vez representados por la Cámara de Productos Químicos, solicitaron al gobierno agilizar los mecanismos para la transferencia de divisas al exterior. En este sentido, piden clarificar el procedimiento para el pago de deudas por importaciones anteriores al 3 de diciembre pasado y que no cuentan con intervención bancaria.

• Bloqueo

«Queremos llamar vuestra atención al daño que las restricciones están ocasionando al normal desenvolvimiento del comercio exterior, que llevarán a la pérdida de crédito privado externo argentino ante el incumplimiento de pago por parte de las empresas radicadas en la Argentina», señala una nota dirigida al presidente Rodríguez Saá.

«Tradicionalmente muchas empresas, por su prestigio internacional, trayectoria y cumplimiento, han merecido por parte de sus proveedores externos créditos directos para el pago de sus importaciones, sin exigírseles ningún tipo de intervención bancaria. Es decir, el material se factura y la documentación es enviada directamente al importador local, en un trámite de confianza similar al que se emplea entre las empresas del país en su comercio interno.» «La paralización obligada al cumplimiento de estos pagos empresariales al exterior ya ha comenzado a bloquear envíos y, sin duda, la prolongación de esta situación ocasionará esa pérdida referida del crédito comercial externo, aun en casos de filiales del exterior.»

La misiva señala que «ese enorme crédito del que aún goza, ya con restricciones, el sector privado, no tendrá posibilidades de ser reemplazado o asistido por cualquier otra fuente y ocasionará paralización del establecimiento y producción de bienes en todas las actividades. Es un riesgo cierto, concreto y ante el cual, cualquier mayor demora en su resolución acarreará gravísimos perjuicios».

Otros sectores exportadores, como los aceiteros, advirtieron sobre la delicada situación. «Estamos trabajando con una dosis de incertidumbre importante y prácticamente paralizados», dijo
Raúl Padilla, presidente de la Cámara de Industrias Aceiteras (CIARA), que reúne a las filiales de grandes firmas internacionales del sector (Cargill, Dreyfus y Bunge).

«Se está cargando la mercadería que tenemos y, mientras se pueda seguir haciendo, se hará, pero hay empresas que seguro no van a poder seguir (...). Va a haber que demorar barcos»
, agregó Padilla.

El anuncio de Rodríguez Saá respecto de la creación de la nueva moneda generó un mar de dudas respecto del futuro del régimen cambiario y paralizó el comercio exterior, que depende de reglas monetarias claras para desarrollar su actividad.

«No se sabe si van a regir las mismas condiciones, si el dólar va a valer lo mismo, si el peso va a valer igual (...). Está todo muy incierto»
, dijo un operador de una de las principales multinacionales agrícolas.

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