Las últimas ruedas muestran un mercado que, de alguna manera, podría definirse como alcista. El problema es que ya estamos apenas faltan pocas horas para que termine el año, la década y el siglo. Si bien a diferencia de lo ocurrido hace 365 días, no hay ningún Y2K que despierte temores, tampoco existe la euforia que vivíamos por aquel entonces. Cuando mucho los más optimistas se están apoyando en la (casi segura) baja de tasa de los Fed Funds, que anunciaría la Fed el próximo 31 de enero. Incluso hay quienes insisten en que este anuncio podría darse a conocer algo antes, viendo la gravedad de la situación económica japonesa y la crisis energética que está sufriendo California (un estado responsable de 17% del PBI norteamericano). Ante esto, la mejora de 0,61% que tuvo ayer el Indice Industrial al cerrar en 10.868,7 puntos, y la suba de 0,725 del NASDAQ son meras anécdotas, que no prenuncian nada en ningún sentido. Lo cierto es que en el fondo, persiste el nerviosismo por los anuncios de resultados que pueden dar las empresas en los próximos 15 días (Dell y Prudentiual fueron los dos casos más llamativos del jueves), aunque también da la sensación que el nivel de sobreventa a que estuvo sujeto el mercado tecnológico en el último mes ha cedido. Esto podría justificar en parte la suba de más de 2% que tuvieron los papeles de Internet en la anteúltima rueda del año. Por el lado de las Blue Chips, los bancos, laboratorios, minoristas y petroleras estuvieron entre lo mejor de la jornada, con bebidas, tabaco, defensa, servicios y transportes entre lo peor. Mas allá del festejo clásico de la última rueda del año, lo que frecuentemente deriva en un bajo volumen negociado, las miradas de la mayor parte de los operadores estarán sin dudas en ver si el NASDAQ es capaz de ganar algo más de 2% para no quedar el 200 como el peor año en la historia de ese índice. Las apuestas son inciertas. Lo que se vio ayer fue esa clásica mezcla de inversores cautelosos en busca de papeles defensivos por un lado y de aquellos que tratan de sacar ventaja de algún título de cierta calidad que encuentran subvaluado respecto del resto del mercado. Por el lado de la moneda el dólar continuó su camino alcista frente al yen (reflejo de lo que decíamos antes) tocando en 114,42 monedas niponas por billete norteamericano el máximo de los últimos 16 meses, mientras que el euro retrocedía levemente a 92,96 como dando a entender que la línea de los 93 no es algo tan firme como muchos creían.
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