FMI podría pedir plan para unificar el dólar

Economía

El organismo internacional se opone a los controles. Sólo podría aceptarlos si en la negociación se compromete el camino a la unificación. En EE.UU. creen que pueden digerirlo.

En medio de la pandemia nadie quería escuchar la palabra “devaluación”, menos luego del trauma vivido con el gobierno anterior, sin embargo, era de lo único que se hablaba en el mercado mientras la brecha escalaba y sobrevolaba la idea de “desdoblar” como último recurso, antes de la profecía autocumplida. Empresas, familias e inversores, se desayunaron ayer con las nuevas restricciones de acceso al, paradójico, mercado único y libre de cambios. Y mientras analistas y consultores debaten los alcances e impactos de las nuevas medidas, en el firmamento emerge lo que hasta hace poco era, seguramente, la próxima parada del ministro Guzmán, en pos de arreglar el entuerto del endeudamiento, el FMI. Se suponía que tras el cierre del canje con los bonistas se despejaba el camino del Gobierno para poder sentarse, más cómodo, a negociar con el organismo internacional. Pero hoy resurgen, con más fuerza, las dudas de si llegan a hacerlo sin sobresaltos con el anoréxico nivel de reservas internacionales. Hay en el mercado, en resumen, dos focos sobre lo que viene: desdoblamiento y FMI.

Este debate que, ya parece arcaico, resurgió con intensidad semanas atrás cuando el ritmo de ventas netas de BCRA se aceleró a casi u$s100 millones diarios promedio. Lo que no puede perderse de vista es que la intensidad del control de cambios ya es de por sí de corta vida. O sea, con estas nuevas restricciones es difícil que entre un dólar, por las buenas. Por lo tanto, hay que considerar que algo más está por venir en el corto plazo. Dicho esto ¿con qué hipótesis se manejan a nivel local?: parten de la base que se descarta la devaluación a priori. Entonces vislumbran, en poco tiempo más un típico desdoblamiento del mercado, en comercial y en financiero. En el comercial, seguiría la estrategia de crawling peg, mientras que el financiero flotaría pero bajo la atenta intervención del BCRA. Donde la idea es que con parte de la oferta de divisas de los exportadores, en el comercial, el BCRA interviene en el financiero para evitar volatilidades desmedidas. Sobre todo impidiendo eventos disruptivos como cuando inversores externos corrieron contra las Lebac en 2018. Con relación al financiero, el tema de la deuda corporativa eclosionó, desatando innumerables especulaciones que hoy incluso contemplan una marcha atrás del nuevo esquema. Algunos piensan en un mix entre financiero y comercial, estableciendo prioridades en función de la Comunicación 7030 del BCRA.

Ahora bien en el mercado local se plantean cómo tomaría todo esto el FMI. Para conocer la visión externa este diario recurrió a consultar a ex funcionarios del organismo y analistas cercanos al “Peyton Place” de Washington. A nivel local se cree que el FMI podría aceptar el régimen cambiario dual pero bajo un programa que termine unificándolo. Con un esquema por ejemplo de que los exportadores e importadores vayan al financiero en forma gradual hasta operar plenamente allí en unos años.

¿Cómo lo ven en la caldera del D.C.?

Es dudoso que el Fondo acepte un desdoblamiento. Todas las discusiones en países donde ya existía han sido para desmantelar y unificar. Controles cambiarios con un horizonte y sendero de eliminación podría ser más digerible que un esquema formal de tipo de cambio dual. Lo más paradójico que es que afuera ven el nivel del tipo de cambio real adecuado y todo el gap (brecha con el blue) es incertidumbre política.

Si bien en principio el FMI no concordaría con un desdoblamiento, pero tiene un problemón con Argentina: u$s45.000 millones prácticamente hundidos en un país que no tiene posibilidades de retomar el financiamiento privado. Por eso podrían romper todos los moldes y manuales. No aspirarían a una corrección del tipo de cambio nominal oficial de entrada pero si un camino hacia un régimen donde se transparente el valor del dólar, o sea, el valor del peso. Pueden dejar controles pero no tolerarían mantener un precio tan artificial insostenible.

En los casos en que el FMI convalidó regímenes duales y/o controles cambiarios, se buscó que con el tiempo los controles se vayan levantando (hasta el nivel que se juzgue necesario o adecuado) y que la brecha entre distintos tipos de cambio se vaya cerrando. Lo importante es que hacia adelante, se vea una reducción de los problemas de la balanza de pagos, lo que llevaría a un mercado cambiario más normal. Es posible que el Fondo pida un sinceramiento del dólar oficial, porque con esta brecha habría que olvidarse del crecimiento de las exportaciones.

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