Frenan ventas de commodities por u$s 400 millones

Economía

Irán fue hasta ahora uno de los destinos más importantes de Medio Oriente para las exportaciones argentinas de granos, aceites, alimentos para animales, carnes y, en menor medida, autopartes. Es aún hoy para la Argentina el segundo comprador de trigo y el cuarto de aceites.

Pero las investigaciones por el caso AMIA cambiaron el escenario. De hecho, la decisión de este fin de se-mana del gobierno iraní de suspender su apoyo comercial a la Argentina por el arresto de un ex funcionario que operó en Buenos Aires, no es la primera medida de esta índole que toma el gobierno central de Teherán.
Los exportadores argentinos eran y son conscientes que todas las posibilidades de venta a Irán, de gran potencial de compra, dependen siempre de una estrategia política de ese país. Esto se debe a que comercialmente los iraníes podrían comprar en cualquier lugar del mundo -aún con menores costoslos mismos productos que demandan en la Argentina. Aunque muchas veces juegue la «calidad», los costos de flete, por caso, harían inviable cualquier operación comercial.

Las compras anuales de Irán llegaron a representar u$s 660 millones durante 1997.
Pero las primeras investigaciones sobre vinculaciones de funcionarios iraníes en el atentado contra la mutual judía ya provocó que en 1998 los iraníes sancionaran económicamente a la Argentina, paralizando sus compras que ese año rozaron los u$s 500 millones. En esa oportunidad Brasil, una vez más, aprovechó la coyuntura y se posicionó como referente comercial sudamericano.

• Comprador

En el '98 y con las relaciones comerciales cortadas, la Argentina llegó a cotizar su producto en una licitación internacional lanzada por Irán con un precio inferior en u$s 63 al presentado por Brasil. Pero Irán, a través de las compras gubernamentales, adquirió granos en el país vecino. Los commodities son comprados por la General Trade Corporation, un ente estatal que licita, pide presupuestos, aprueba y efectiviza las compras según los lineamientos del poder político.

Desde la reanudación de las relaciones comerciales, luego de varios meses de negociación, en mayo de '99, el intercambio comercial ya no fue el mismo que había despertado sobradas expectativas en el sector agroalimentario local.

• Fluctuaciones

Las adquisiciones iraníes se convirtieron en erráticas y en algunas campañas agrícolas se esperaban compras de 1,5 millón de toneladas, que final-mente no llegaban a la mitad de dicho volumen. Por caso, hasta la primera ruptura de relaciones comerciales, se enviaba a Irán 1,5 millón de toneladas de maíz; 300.000 toneladas de aceite de girasol, 500.000 toneladas de harina de soja y entre 1.500/2.500 toneladas de carne.

Las fluctuaciones en las Juan José Galeano compras tampoco tenían explicación comercial: el año pasado los iraníes totalizaron compras por 520.000 toneladas de pellets de soja y este año apenas llevaban compradas 10.000 toneladas. En trigo adquirieron el año pasado 1.350.000 toneladas de la campaña 2001/'02 pero este año no realizaron adquisiciones sobre la campaña 2002/'03. En maíz compraron el año pasado 250 mil toneladas y este año sólo 200 mil. No obstante, las importaciones iraníes totalizaron el año pasado 340 millones de dólares y en 2001 habían alcanzado u$s 419 millones. Este año se suponían ventas menores a las registradas el año pasado debido a que desde marzo ya estaba la presunción de que si el juez Juan José Galeano pedía la detención de cualquier funcionario iraní frenaría el intercambio comercial.

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