27 de diciembre 2001 - 00:00

Gestión por Seineldín ante Rodríguez Saá

Marta Alice Labeau, esposa del otrora cabecilla carapintada Mohamed Alí Seineldín, y el titular del Partido Popular de la Reconstrucción, Gustavo Breide Obeid, solicitaron ayer una audiencia a Adolfo Rodríguez Saá para pedir por la libertad del ex coronel. Tanto Labeau como Breide Obeid presentaron, en forma separada, en la mesa de entradas de la Casa de Gobierno, una solicitud de audiencia con el jefe del Estado, para exponerle «los problemas de la muy prolongada prisión» del ex jefe militar.

Seineldín
fue condenado a prisión perpetua por encabezar la rebelión militar del 3 de diciembre de 1990, y la está cumpliendo en la prisión militar de Campo de Mayo. Ya para esa fecha estaba preso del Ejército en el regimiento 17 de Caballería en San Martín de los Andes. Y aunque no tuvo participación directa en el alzamiento, se declaró responsable de él, por lo que fue condenado a prisión perpetua por ser «el cabecilla». Hace poco más de 15 días, la gestión de Fernando de la Rúa había hecho algunos sondeos en el ámbito del Ministerio de Defensa para saber si habría resistencia ante una eventual conmutación de pena. El Ejército manifestó que era «un tema superado» y que no se harían objeciones. Sin embargo no se alcanzó a tomar la medida, similar a la operada hace un año con los detenidos del Movimiento Todos por la Patria, autores del copamiento del Regimiento 3 de Infantería en La Tablada en enero de 1989.

Cambio expectante

«Vine a reiterar un pedido para ver si se puede revisar el caso de mi esposo, que lleva más de 11 años y es una injusticia», señaló la esposa de Seineldín al recordar que la vez anterior fue el 6 de diciembre pasado. Para la esposa de Seineldín, y para Breide Obeid, «hay un cambio expectante» en el país y todos queremos que «salgamos a flote» y a pesar de que es muy reciente al asunción de Rodríguez Saá, «lo vemos con muchas inquietudes».

Labeau reconoció que «ha hecho mucho en San Luis, que no es el país, pero también debemos tener en cuenta que esto que le han entregado es un horror». «El único que puede otorgarle la libertad a mi esposo es el señor Presidente. No tenemos el respaldo de organizaciones de los Derechos Humanos ni de la Justicia ni de grupos influyentes», señaló la esposa de Seineldín.

Labeau explicó que «viendo que todos salen, que nadie queda preso y los jueces son blandos con otras personas, pensamos que también pueden ser con mi esposo». Pidió por último «una bondad» al Presidente y se mostró confiada a que «nos ayudará, porque yo estoy muy mal, muy sola y con una situación económica muy difícil».

Para Breide Obeid, el pedido de libertad de Seineldín, se efectúa en el marco del «llamado a la pacificación nacional» y «considerando que el Presidente ha recibido a diferentes sectores de la política nacional», en obvia alusión a las Madres de Plaza de Mayo.

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