Gobierno más calmo pero más complicado
Gobierno ya acepta no hablar de propuesta de Dubai ni mencionar públicamente porcentajes de quita. Implica marcha atrás en plan original, aunque todavía se niegue. Fue la condición que puso Merrill Lynch para ingresar en sindicato de bancos que asistirán en reestructuración y que el gobierno aceptó. Se reconoce también la necesidad de un nuevo interlocutor con deudores en reemplazo de Lavagna. Autor del bono de ajuste por crecimiento duda que sea efectivo para este momento de la Argentina. Preocupa en provincias impacto de suspensión de créditos del Banco Mundial. Alerta en Catamarca, Córdoba y Santa Fe por préstamo de u$s 275 M. Kirchner apela a negociación política para frenar embargos en Estados Unidos. Bielsa pedirá a Colin Powell que certifique uso de sedes diplomáticas, aunque la Argentina garantizó deuda con ellas.
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Todos anotaron la idea, antes de pasar al tema predilecto de todos los gobiernos, matar al mensajero. Alguien tiene que explicar todo esto mejor. ¿Un nuevo vocero? No, algo más. ¿Lavagna no alcanza? Tiene mucho que hacer; además, está muy atado al debate y no hay que apartarlo del día a día.
Todo gobierno tiene su golden boy, también éste. ¡Alfonso Prat-Gay!, dijeron varios. El perfil gusta en Casa de Gobierno, además, porque su presencia esmerila al celoso Lavagna. Se examinó la posibilidad, pero fue descartada con poco análisis: un presidente del Banco Central no puede actuar como representante negociador ni como speaker de negociación alguna. Más cuando este presidente del BCRA es el primero que adopta una eficaz política de no hablar en público ni participar de debates políticos, algo que fue la tradición -y la tumba- de la mayoría de sus predecesores.
El pasaje fugaz de ayer Prat-Gay por el despacho presidencial alimentó más suspicacias sobre este funcionario. Fue a explicarle al Presidente el panorama que recogió en el largo viaje por Europa que inició representando al país en la cumbre de Davos, que Kirchner había desairado.
Quedaron todos comprometidos a acercar nuevos personajes para protagonizar la vocería de la nueva posición. Hubo tiempo para resolver cómo cerrar la red de apoyos con el peronismo y hacer jugar el prestigio que se atribuye el gobierno en las marcas de popularidad en esta partida. La idea es que la tribuna del 1 de marzo -inauguración del año legislativo- es la más apropiada para pedir que el Congreso revista de legalidad la propuesta del «25 neto». Una ley comprometería por lo menos a los jueces y a la Corte en la Argentina, que no podrían dictar amparo dentro del territorio contra la propuesta. Además, recordaron, la negociación de la deuda es una atribución del Congreso, aunque eso nunca se respetó, pese a que jamás se delegó expresamente esa facultad al Ejecutivo, más allá de lo que hayan dicho en lo formal los sucesivos presupuestos del Estado.




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