15 de marzo 2005 - 00:00

Gobierno tendría fondos para cumplir hasta junio

Néstor Kirchner
Néstor Kirchner
La lectura que han hecho los analistas sobre la estrategia adoptada por el gobierno ante el FMI, tras el éxito del canje de deuda, es que el Tesoro cuenta con recursos para enfrentar los compromisos financieros hasta junio. De ello se desprende la parsimonia con que encarará el equipo económico su reciente visita a Washington, evitando el incómodo desembarco de una misión técnica en Buenos Aires.

El lento ritmo de la nueva negociación lo marca también el hecho de que al FMI tampoco le conviene presionar mientras siga cobrando. Por su parte, el gobierno necesita la bendición del canje por parte del G-7 para destrabar el acuerdo con el FMI. Mientras tanto, seguirá acumulando reservas, que en un caso extremo le brindan una válvula de escape, ya que pueden modificar la Carta Orgánica del Banco Central para ampliar el margen de financiamiento al sector público.

• Acuerdo necesario

Kirchner y Lavagna saben que necesitan el acuerdo con el FMI para ganar previsibilidad fiscal y garantizarse la vuelta a los mercados voluntarios de deuda. Por el momento, continuarán cancelando los pagos con reservas internacionales.

En marzo, los números muestran que pese a un menor superávit primario en torno a los $ 1.400 millones -sin tener en cuenta la transferencia de utilidades del BCRA- el gobierno puede afrontar los pagos en pesos que rondan $ 800 millones pero le faltarán menos de $ 1.600 millones para cumplir con las necesidades de financiamiento en dólares superiores a los u$s 800 millones. Para cubrir el bache financiero, Roberto Lavagna podría utilizar crédito del BCRA vía Adelantos Transitorios, o bien echar mano a la transferencia de todas las utilidades del BCRA presupuestadas para el año, o usar los depósitos en pesos.

• Consenso

Al respecto, en el mercado hay consenso en que los depósitos en dólares del gobierno están reservados para el pago de los BODEN. Frente a la actual coyuntura, podría usar un mix que no le generaría demasiados contratiempos.

Pero el Banco Central enfrenta un panorama complicado donde ya no es tan sencillo cumplir con la tríada de crecimiento, baja inflación y dólar alto. Ahora debe revertir un contexto de presiones inflacionarias partiendo de tasas nominales y reales muy bajas y con la obligación de mantener el valor del dólar elevado. El BCRA tiene margen para comprar más dólares sin comprometer el programa monetario. Podría elevar la intervención diaria a cerca de u$s 30 millones diarios. Esto no implica que además -por objetivo inflacionario-recurra también a subir las tasas de las Letras (Lebac) para absorber efectivo de la economía. La entidad dirigida por
Martín Redrado cumpliría así las metas monetarias de marzo, pero quedaría afectada la situaciónde liquidez del sistemafinanciero.

Dado que el Tesoro al seguir comprando dólares con sus depósitos en pesos (vía el Banco Nación) provocaría una caída de la liquidez en la banca pública a favor de la privada, esto podría repercutir en las tasas de interés interbancarias. Respecto del dólar, cabe esperar que la demanda del Tesoro se intensificará a partir del 20 de marzo cuando ingresen la recaudación del IVA. De modo que el dólar tendría un comportamiento más estable.

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