7 de abril 2003 - 00:00

Hasta en el gobierno critican nuevo modelo

El propio gobierno reconoce ahora que la salida desordenada de la convertibilidad generó serios problemas para la reactivación industrial. Según el Centro de Estudios para la Producción (CEP), centro de análisis del ministerio que maneja Aníbal Fernández, la crisis de la demanda interna actual, el encarecimiento del dólar y la desaparición del crédito hicieron que el equipo durable de producción y los bienes de capital en la industria tengan una antigüedad promedio de 5,9 años, similar a la de 1970, después de haberse renovado en la primera mitad de los noventa hasta llegar al piso histórico de los 4,8 años en 1998.

Según el último informe mensual preparado por el CEP, el equipo instalado, que incluye las maquinarias directamente asociadas al proceso productivo y las de transporte, almacenaje, comunicaciones e informática, sufrió primero la sequía de capitales y luego la brusca suba del dólar, y envejeció en los últimos dos años a una tasa de 8,7 por ciento anual acumulativo.

El estudio supone una vida útil promedio de 15 años para la maquinaria industrial, y revela que en el período entre 1998 y 2002 los equipos envejecieron 5,3 por ciento, hasta casi compensar el rejuvenecimiento de 5,8 por ciento registrado entre 1991 y 1998.

Entre las causas que cita el trabajo se destacan la suba del tipo de cambio real, dado que «por el alto componente importado (y/o transable) de la inversión, particularmente la dedicada al equipamiento, su costo relativo tiende a bajar en épocas de apreciación de la moneda local». Según esta definición, la devaluación provocó que la posibilidad de reinvertir en maquinaria y bienes de capital, que generalmente están valuados en dólares, se alejara hasta convertirla en casi imposible.

A este factor, el CEP le agrega además la falta de crédito generada por la recesión y la crisis terminal del sistema financiero.

Dejá tu comentario

Te puede interesar