Importaciones: Gobierno suma bienes al monitoreo y Aduana crea "radar" para mejorar el control

Economía

La Secretaría de Comercio definió el pase de más de mil posiciones arancelarias al régimen de Licencias No Automáticas, que ahora representarán el 41% del total. Esto le permitirá a Economía tener un monitoreo más preciso de las importaciones.

Cualquier plan de estabilización tiene que encararse con dólares en las arcas del Banco Central, repiten como mantra en el Ministerio de Economía. El Gobierno encara entonces un plan paso por paso. El mes pasado aceleró la liquidación de divisas con el llamado “dólar soja”, ahora apunta a consolidar las reservas con nuevos desembolsos de los organismos multilaterales de crédito y, al mismo tiempo, refuerza los controles a las importaciones para hacer más eficiente la utilización del recurso escaso. Este martes, se confirmó el pase de más de mil posiciones arancelarias al régimen de Licencias No Automáticas, lo que le permitirá a Sergio Massa tener un monitoreo más preciso de, según estiman, unos u$s 4.000 millones anuales que se iban en esos productos. Además, la Aduana lanzó un nuevo programa para unificar las bases de datos y tener más información sobre los importadores.

El mayor control sobre las importaciones de bienes finales que, para sintetizar conceptualmente, son considerados “suntuarios”, había sido uno de los pedidos concretos de los empresarios industriales que visitaron el Palacio de Hacienda la semana pasada. Las cámaras industriales, advierten que por esa vía se estaban yendo unos u$s4.000 o u$s5.000 millones anuales que podrían aplicarse a la producción.

Con ese escenario, la Secretaría de Comercio definió el pase de más de mil posiciones arancelarias al régimen de Licencias No Automáticas. Palos de golf, chocolates, guitarras, bolsos, mochilas, carteras, máquinas para minar criptomonedas, vehículos automotores, cámaras y proyectores cinematográficos, entre otros, pasarán ahora por el filtro del despacho que conduce Matías Tombolini.

Las licencias automáticas representaban hasta ahora alrededor del 70% de las importaciones de Argentina, mayoritariamente insumos o bienes intermedios que no cuentan con fabricación local. Pero dentro del listado de artículos que conseguían aprobación de ingreso al país con dólares a cotización oficial en menos de 48 horas, también se encontraban productos que el Gobierno considera que no ameritan esa urgencia. Por eso, a partir de ahora se reducirán al 59% de los artículos. En concreto, de 10282 posiciones arancelarias, unas 6088 tendrán licencia automática y el resto, 4194 nomenclaturas (el 41%), quedarán bajo el régimen que permite mayor control por parte del Ministerio de Economía.

“Se daba una contradicción. Una pyme tal vez tiene dificultades para acceder a un insumo o incluso a una máquina para incrementar su producción y generar empleo. Pero por otra ventanilla habilitamos el ingreso de bienes que no son fundamentales en menos de dos días. Lo que se busca corregir es eso. Priorizar los dólares hacia la producción”, explicaron desde el equipo de Sergio Massa.

En silencio, el Gobierno ya venía traspasando posiciones arancelarias al régimen de licencias no automáticas desde principios de año. Lo hacía en tandas de a cinco o diez por resolución. En este caso, se trata de una migración masiva. Siempre que se respeten los plazos de intervención previstos, la modalidad no debería generar dificultades ante la organización mundial de comercio. Sin ir más lejos, Brasil tiene un esquema por el cual todas las importaciones pasan por un control similar al que establece la normativa argentina para determinados productos.

Radar de importadores

En paralelo, la Aduana puso en marcha este martes un nuevo sistema operativo llamado RADAR que le permitirá unificar las bases de datos de todas las dependencias. De esta manera, buscan centralizar la información de los importadores para contar de forma instantánea con las denuncias administrativas, faltas o penalidades que pudo haber cometido una sociedad.

De esta manera, se busca tener una herramienta ágil a la hora de desarticular maniobras que ejecutan los importadores para aprovechar la brecha cambiaria, como la sobrefacturación de importaciones o la subfacturación de exportaciones, entre otras.

Estas medidas se enmarcan en un cuadro general de lo que el Gobierno llama “ordenamiento del comercio exterior”. Esa avanzada quedará cristalizada en las próximas horas cuando el Ministerio de Economía dé a conocer un nuevo Sistema Integral de Monitoreo de Importaciones (SIMI).

Dejá tu comentario