21 de febrero 2022 - 00:00

Ucrania-Rusia: ¿qué implica que los inversores repliquen lo de 2014?

Aún bajo los resabios del Super Bowl, estrategas señalan que los mercados siguen el “libro de jugadas de 2014”. ¿Qué hicieron en aquella oportunidad?

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Pasó el “Super Bowl LVI” con el triunfo de los Rams de Los Ángeles y los tambores de guerra siguen tronando en Europa mientras la inflación, ese monstruo también grande que pisa fuerte, continúan inyectando altas dosis de volatilidad a los mercados mundiales. Lo visto la semana pasada en Wall Street y en el resto de las bolsas refleja el nerviosismo de los inversores por las tensiones en curso entre Rusia y Ucrania.

Las cotizaciones deambularon al ritmo de los cruces verbales entre el gobierno de Joe Biden y su par ruso, Vladímir Putin, y las advertencias de una posible operación de “bandera falsa” y las esperanzas de una resolución diplomática entre el secretario de Estado de EE.UU., Antony Blinken, y el ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Sergey Lavrov. Pero al fin y al cabo no hubo activo que lograra sortear por las tensiones geopolíticas, incluso el petróleo y el gas natural, el trigo, el rublo ruso y los tradicionales refugios seguros como el oro, los bonos del Tesoro, el yen y el franco suizo.

En este contexto la cadena CNBC convocó a varios estrategas de bancos de inversión globales para conocer su visión y cómo los inversores estaban actuando en esta coyuntura y lo que quedó, más o menos claro, era que aún bajo el espíritu del “Super Bowl”, los inversores parecían seguir el “libro de jugadas” del 2014, cuando Rusia invadió Crimea. ¿Qué pasó en esa oportunidad? Veamos que opinaron estos expertos.

Dada la amplia gama de posibles resultados del enfrentamiento actual, los inversores han sido reacios a establecer un escenario base, optando en cambio por una cuidadosa cobertura de cartera para mitigar los posibles riesgos a la baja de una invasión rusa, mientras capturan parte de la ventaja en el evento de una desescalada. De ahí que Anthony Rayner (Premier Miton Investor) le señaló a la cadena estadounidense que raramente buscarían posicionarse para un riesgo geopolítico concreto, ya que es muy nebuloso, por lo que tienen algunas coberturas geopolíticas generales en la cartera, principalmente oro y, dependiendo de la fuente del riesgo, algo de exposición al petróleo, así como algunos bonos soberanos aunque con una duración reducida.

Wall Street opera con bajas presionada por el crudo

Por su parte Bhanu Baweja (UBS Investment Bank) argumentó que, fuera de la energía y los activos rusos, los mercados en realidad no habían valorado una gran cantidad de riesgo. Explicó que si bien las acciones cayeron un poco, en los bienes de consumo duraderos, que es el único sector que definitivamente se vería afectado por un crecimiento más débil y una inflación más alta, en Europa ese sector lo está haciendo mucho mejor de lo que lo está haciendo en EE.UU. Además, la deuda de alto rendimiento de EE.UU. también tiene un rendimiento inferior a la de Europa, mientras que el euro se ha mantenido relativamente estable. Por eso sugiere que los mercados están siguiendo el “libro de jugadas de 2014”, cuando Rusia invadió Crimea por primera vez y la posterior imposición de sanciones contra Rusia durante el verano. ¿A qué se refiere?

Durante ese período, lo que realmente sucedió fue que algunas divisas se vieron afectadas, el petróleo subió un poco en la primera iteración, bajó en la segunda, por lo que no sucedió mucho con las acciones, de modo que realmente se convirtió en un evento bastante local. Sin embargo, esta vez parece mucho más serio, pero Baweja no cree que los inversores quieran cambiar por completo su forma de pensar y probablemente quieran buscar coberturas, en lugar de cambiar por completo su cartera.

En términos de cobertura, sugirió que, dado que la volatilidad de las acciones y los bonos ya es alta debido a la especulación del banco central, los inversores deberían mirar hacia los mercados de divisas, donde la volatilidad sigue siendo relativamente baja. Al igual que en 2014, explicó que buscaría coberturas en Europa Central y del Este, como en el zloty polaco o la corona checa. Y como los activos rusos se han movido mucho, por lo que, junto con la energía, están valorando mucho el riesgo, lo que también implica que si la situación mejora, entonces no debería verse que las acciones mundiales experimenten un alivio masivo, y sí que los activos rusos suban y la energía baje. Pero si la situación empeora, sugirió cubrirse a través del mercado de divisas en lugar de comprar acciones defensivas o favorecer los activos estadounidenses sobre los europeos. Por lo que recomendó dentro de las acciones, el DAX y los bancos europeos como las mejores coberturas.

Con relación a los activos rusos, han destacado que pese a todo el rublo se ha mantenido relativamente sólido en torno a las 75 unidades frente al dólar. En ese sentido Luis Costa (Citigroup) consideró que es probable que los flujos hacia el rublo lo conviertan en la clase de activo ruso más resistente, con los altos precios de la energía y el gas apuntando a fuertes superávits en cuenta corriente en Rusia. Advirtió que no hay que soslayar que Rusia solía comprar dólares como un derivado de la ley fiscal y detuvo las compras hace aproximadamente un mes para respaldar la moneda, lo que está provocando que los flujos naturales del rublo sean aún más positivos para la divisa rusa. De modo que cree que, en toda la gama de activos del riesgo del rublo, del riesgo de Rusia, crédito, tasas, bonos y divisas, las divisas seguirán siendo la parte más resistente del rompecabezas.

Por su parte Philipp Lisibach (Credit Suisse) consideró que cualquier desescalada confirmada daría un impulso a los activos de riesgo después de un período de incertidumbre y volatilidad. En el supuesto caso de una resolución en términos de los problemas geopolíticos actuales, la economía global debería tomar un respiro, los factores de riesgo del mercado podrían recuperarse, el ciclo y el trading de valor deberían hacerlo bien, y las acciones europeas en particular que han estado bajo presión, pueden seguir teniendo un rendimiento superior.

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