IVA: cambio alivia a empresas pero generará "bache" fiscal
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Según la mayoría de los funcionarios, ex funcionarios, legisladores y tributaristas consultados por este diario, el cambio del sistema de liquidación de IVA de lo efectivamente cobrado a lo facturado sería la medida impositiva lanzada el viernes más ambiciosa y, de alguna manera, defendida; aunque se coincida también en lo difícil de su implementación.
Hay todavía varios grises en el lanzamiento de esta medida. El principal es el momento en que comenzará a regir. Personalmente Domingo Cavallo dio la orden a sus colaboradores, especialmente al jefe de la AFIP, Héctor Rodríguez, de que a más tardar en agosto ya comience la liquidación de IVA vía facturación. Sin embargo, es muy probable que la intención del ministro no pueda ver la realidad. En primer lugar, desde el propio organismo recaudador y desde los estudios contables (fundamentalmente en las grandes corporaciones) aseguran que este cambio demandará por lo menos entre dos y tres meses para poder implementarse en los sistema informáticos y contables. Esto quiere decir que si la resolución de la AFIP apareciera dentro de junio, recién entre setiembre y octubre estarían en condiciones de cambiar la liquidación. Más combativos son los legisladores. Un cambio de estas características debe ser aprobado por ley, ya que no entra en los poderes especiales que el Congreso otorgó a Cavallo. Según lo que se pudo saber ayer, los diputados justicialistas tienen muchas dudas en este cambio y requerirían de varias visitas de Cavallo o de su secretario de Ingresos Públicos, José María Farré, para quedar convencidos de la necesidad de este lanzamiento. Esto implicaría por lo menos un retraso de otro mes para poder reglamentar definitivamente la modificación.
El aumento de los aportes previsionales a 16 por ciento con la posibilidad de deducirlo de Ganancias fue tomada por Cavallo por un doble motivo. El ministro de Economía se convenció de que a la larga, y cuando sea comprendido por el público, este sistema generará más voluntad en las empresas para blanquear trabajadores por la posibilidad de descontar el pago de IVA. Además para Cavallo implica un aumento en la concentración del sistema en el IVA. El ministro quiere que en menos de un año todo el sistema tributario se concentre en ese impuesto y en Ganancias, con lo cual toda vía que haga concentrar los conductos de pago hacia los dos tributos es bien recibida.
•Beneficiados
En general los sectores que más se beneficiarán con esta medida son los que tengan mucha mano de obra intensiva en su proceso productivo, ya que el costo laboral es el componente (por lo menos en términos contables) que más agrega al precio final en cuanto al valor agregado de un producto.
El razonamiento de los asesores de Cavallo al lanzar la medida fue que cuando individualmente más costo haya (más trabajadores empleados y blanqueados), más IVA para deducir habrá al finalizar el proceso.
Leonel Massad criticó que el sistema impositivo argentino lentamente se está sobrecargado de pagos a cuenta de los tributos a las ventas y Ganancias. «El costado positivo es que habrá más incentivos a blanquear situaciones de evasión, pero implica una mayor complejidad en el cómputo y el control impositivo tanto de las empresas como de la AFIP.» Hasta hoy hay cuatro situaciones en las cuales hay impuestos que pueden ser computados a cuenta: la Ganancia Mínima Presunta a cuenta de Ganancias, el impuesto al gasoil para las explotaciones agropecuarias y transportes (entre otros) que pueden deducirlo también de Ganancias, el impuesto al cheque que hasta ahora puede deducirse en la franja de 2,5 a 4 por mil, y toda la batería de sectores beneficiados por los planes reactivantes que pueden deducir de IVA los aportes previsionales. La posibilidad de deducir el aumento de estos aportes a 16 por ciento sería la quinta alternativa de pago a cuenta dentro del sistema impositivo.
Temporalmente el lanzamiento de esta medida no tendría las demoras que el cambio en la liquidación del IVA. En este sentido, la única tardanza importante sería la verdadera capacidad de la DGI de controlar el nuevo sistema.




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