Kirchner firma acuerdo con México y ofrece mediación
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Néstor Kirchner, Cristina
Fernández de Kirchner, el
presidente mexicano,
Felipe Calderón, y su
esposa Margarita Zabala
brindaron ayer en el
Alcázar del Castillo de
Chapultepec luego de la
ceremonia de recepción a
los argentinos que se les
hizo en el Palacio Nacional.
En el Palacio Nacional Calderón optó por un discurso de bienvenida con clásica alusiones diplomáticas y el recuerdo de los «miles de argentinos que arribaron a México en décadas pasadas y que encontraron aquí un refugio y un segundo hogar».
Fue también el momento de recordar la presencia de Cristina Fernández: «Ese mismo espíritu de cooperación me fue expresado por la senadora Cristina Fernández durante su reciente visita a México».
No fue la única mención, ya que la senadora estuvo presente en los discursos tanto de Calderón como de Kirchner. En el Palacio Nacional, después de la firma del acuerdo, el argentino recordó: «La visita de Cristina en abril pasado terminó de darme una idea de la fuerza que la cooperación entre ambos países puede alcanzar», les dijo a los presentes.
Después llegó el momento de la reunión entre los presidentes y parte de la comitiva. Comenzó con un encuentro en el despacho de Calderón entre los presidentes y las primeras damas -Cristina Fernández y Margarita Zabala- y luego se sumaron los cancilleres Jorge Taiana y Patricia Espinosa.
Mas tarde, tras la reunión a solas, se sumaron Miguel Peirano, Carlos Zannini, Alberto Balestrini, José Pampuro, Jorge Yoma, Miguel Pichetto y José María Díaz Bancalari.
Por México el plantel de profesionales contó con el jefe de la Oficina de la Presidencia, Juan Camilo Mouriño, los secretarios de Agricultura, Alberto Cárdenas y de Energía, Georgina Kessel y la embajadora en la Argentina, Cristina De la Garza.
Allí se ratificaron temas como el mutuo respaldo en candidaturas ante el Consejo de Seguridad de la ONU: la Argentina apoyará a México para que ingrese como miembro no permanente en 2009-2010 y hará lo propio en el lapso 2013-2014. Y menciones sobre la incorporación de México al Mercosur y la existencia de problemas con Venezuela.
Parte de esas conversacionesfue relatada, gran novedaden este viaje, por el propio-Kirchner en una conferencia de prensa que dieron los dos presidentes después de haber firmado el Acuerdo de Asociación.
Obligado por las prácticas occidentales, Kirchner tuvo que acceder al periodismo en una conferencia en las que se estableció un cupo de dos preguntas para los periodistas argentinos y dos para los mexicanos. Fue la primera vez en años que el argentino debió enfrentar un desafío de ese tipo, algo que mandatarios de todo el mundo hacen a diario.
Los mexicanos optaron por preguntarle a Calderón sobre la firma del tratado y pasaron luego a temas locales, como el caso de un funcionario de Pemex acusado de corrupción y la refinanciación de la cuantiosa deuda del Distrito Federal.
Kirchner ratificó primero la invitación a México a sumarse al Mercosur pero luego debió responder la pregunta de un argentino sobre las incompatibilidades de tener a ese país y Venezuela dentro del mismo grupo cuando continúan con su casi inexistente relación diplomática.
Poco después las delegaciones se trasladaron al Castillo de Chapultepec para el almuerzo. «América latina debe ser una sola, desde el río Bravo a la Patagonia», dijo allí Calderón con toda la pompa que usan los mexicanos para hablar de hermandad. «Vamos a fortalecer la cooperación y las coincidenciasen temas globalescomo la participación de ambas naciones.»
El tratado establece reuniones bianuales de los presidentes y crea un consejo de asociación encabezado por ambos cancilleres, quien se deben reunir al menos una vez al año: «Se trata de un acuerdo amplio que no sólo permitirá el incremento del intercambio en materia comercial y de inversión, sino que además impulsará la cooperación conjunta para el desarrollo económico», profetizó Calderón en el almuerzo.
Se intentaban enterrar en esa comida -que siguió por la noche con una cena a solas entre los matrimonios presidenciales en la residencial oficial de Los Pinos- las imágenes de la Cumbre de Mar del Plata, donde el gobierno le puso escenario y acto a Chávez para insultar al gobierno de Vicente Fox y donde México actuó como vocero del ALCA mientras Kirchner y el venezolano se alejaban de esa posibilidad de acuerdo.
«Luego de nefastas experiencias transitadas, justo es que digamos que en este continente que acumula injustas desigualdades que queremos crecimiento económico que tenga por objetivo promover el desarrollo humano, la equidad y la justicia social», dijo Kirchner en el almuerzo. «A partir de este momento la relación bilateral entre la Argentina y México será más profunda y previsible.»



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