El canciller Rafael Bielsa se reunirá en las próximas horas en La Habana con Fidel Castro para "restablecer las relaciones bilaterales". En ese contexto, se le acercará una propuesta por los u$s 1.500 millones que se le adeudan al país. No es tan alocado como lo plan-teado por tenedores japoneses de bonos argentinos en default, que querían tierras en la Patagonia. Pero tiene ribetes interesantes: el gobierno quiere que Cuba entregue la concesión de un bien o servicio por un tiempo determinado (99 años). Este esquema ya lo utilizan España (con inversiones turísticas) y México (comunicaciones). A la Argentina le interesa la explotación turística. Por eso, quiere negociar espacios de tierra en alguna costanera cubana y licitar luego a inversores locales o extranjeros.
El gobierno de Néstor Kirchner le propondrá al cubano la posibilidad de «capitalizar» todo o parte de la deuda que ese país tiene con la Argentina, y que según los últimos números actualizados llegaría a los 1.508 millones de dólares (de los cuales 327 son intereses por atrasos).
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La propuesta que tiene en carpeta el Ministerio de Relaciones Exteriores que maneja Rafael Bielsa, que además se encuentra en La Habana y que en algún momento entre hoy y mañana se encontrará con Fidel Castro (ver nota aparte), es repetir con la Argentina una experiencia que ya se adoptó con México y España. Esto es, cambiar la deuda externa por la concesión de tierras o de servicios durante un plazo determinado, pero que en principio llegaría a los 99 años.
La intención del gobierno argentino no es quizá oficializar ya en la reunión de hoy o mañana esta alternativa, pero sí que luego de este encuentro entre Bielsa y Castro estén aceitadas las vías para reiniciar las conversaciones. Con esta sintonía, el canciller argentino presentó el viaje a la isla caribeña como la intención de «reestablecer relaciones diplomáticas con Cuba»; relaciones que por otro lado, nunca fueron rotas como para ser «restablecidas».
El esquema de la propuesta de «capitalización» de la deuda externa que Cuba mantiene con la Argentina es la siguiente. El gobierno de Castro concesiona al país acreedor, por ejemplo, un lote de tierras predeterminado y luego de que ambos Estados acuerden el precio de ese bien. Para determinar el valor intervienen terceros países. Una vez realizada la concesión, el gobierno acreedor puede mantener para sí la explotación o subarrendarlo a inversores del mismo país o de un tercer Estado. En el caso de España, Cuba concesionó tierras costeras donde luego del gobierno de Felipe González licitó a cadenas hoteleras de ese país. México utilizó otro esquema, y hoy se encarga de la explotación de caminos y de redes de algunos servicios públicos. La Argentina optaría más por el esquema español, y elegiría la concesión de espacios aptos para la explotación del negocio turístico.
• Negociaciones
La deuda que Cuba mantiene con la Argentina comenzó a generarse en 1974, cuando durante el tercer gobierno de Juan Domingo Perón con José Bel Gelbard como ministro de Economía, y se consolidó luego con Isabel Martínez de Perón; a partir de un plan de cambio de dinero por aportes industriales de empresas argentinas y cuando la Argentina combatía el capital e integraba el movimiento de países No Alineados. Ese programa significó un desembolso total de aproximadamente 600 millones de dólares. Hubo luego un segundo giro de dinero de la Argentina hacia Cuba. Fue en 1984, bajo el gobierno de Raúl Alfonsín y con el retorno de la doctrina de los «No Alineados» a las relaciones exteriores. Ya en el '86 los envíos de fondos se suspendieron y comenzó a negociarse la forma en que desde Cuba se pagaría la deuda; que en esos días rondaba los 900 millones de dólares. Nunca hubo verdadera intención del gobierno de Castro de cumplir con estos pagos. Sin embargo, a mediados de la década pasada y bajo del gobierno de Carlos Menem con el entonces secretario de Relaciones Económicas Internacionales Jorge Campbell como negociador, comenzó a debatirse la posibilidad de capitalizar la deuda cubana, bajo las experiencias exitosas de México y España; una posibilidad que ya había sido lanzada por el radical César Jaroslavsky durante su estadía en la capital cubana para recuperarse de una complicada operación y tratamiento. El radical alfonsinista (y también cercano a Menem), había hablado del tema personalmente con Castro.
Oficialmente Cuba abrió negociaciones para capitalizar la deuda en octubre del '98, pero sin mayores avances concretos. Durante el gobierno de Fernando de la Rúa este tema fue prácticamente ignorado al compás de las malas relaciones con Cuba. Ahora Kirchner quiere revivir la teoría de la capitalización de esa deuda, y Bielsa dará hoy el primer paso para lograrlo.
El Presidente tiene muy buena información sobre las posibilidades comerciales de una operación de este tipo entre la Argentina y Cuba. Entre sus asesores figura Julio Ledesma, kirchnerista de la primera hora y secretario del gremio de comercio de la zona oeste del conurbano bonaerense. Ledesma es un asiduo viajero a La Habana donde desarrolla actividades comerciales, además de un experto en la historia, la política y la economía cubana.
El otro que deberá avanzar en el sondeo de las posibilidades de capitalizar la deuda que mantiene el gobierno de Castro, es el flamante embajador argentino en La Habana, Raúl Abraham Taleb, que cubrirá un cargo que no tiene representante desde hace más de dos años.
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