Las inversiones tuvieron un importante aumento en el primer trimestre del año: crecieron 22% contra el mismo período del año pasado, y explicaron casi 50% del aumento que registró el nivel de actividad económica en esos meses. Según los datos del Ministerio de Economía, el nivel de producción estimado a través del indicador mensual de actividad, creció 6,3% en marzo contra igual mes del año pasado y arroja un crecimiento interanual de 5,2% en el primer trimestre del año.
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La principal variable que impulsó ese aumento fue la mayor inversión, que se dio intensamente en el sector agropecuario y en sectores ligados a la construcción y a la sustitución de importaciones. En porcentajes: las inversiones explicaron 45% de la mayor actividad registrada entre enero y marzo.
Según los datos preliminares que maneja la cartera económica, y que serán difundidos a mediados de junio, en el primer trimestre el monto de inversiones anualizado, a precios de 1993, ascendió a $ 27.717 millones, 22% por encima de lo que se invirtió en iguales meses del año pasado. Tomando sólo el monto invertido entre enero y marzo (es decir, sin anualizar), la inversión asciende a casi $ 7.000 millones, $ 1.249 millones más que en iguales meses de 2002.
Igualmente hay dos datos que deslucen ese importante aumento logrado. En primer lugar, la base de comparación: todas las estadísticas del primer trimestre arrojan tasas de crecimiento tan altas porque se está comparando contra el peor período en cuanto a actividad, inversión y consumo del país. En segundo, las inversiones cayeron tanto el año pasado que representaron apenas 10,5% del producto. Y a pesar de que con el crecimiento fuerte registrado en el primer trimestre de 2003 esa participación se recuperó a 12,1% del producto, el porcentaje sigue estando muy por debajo del histórico que se llegó a tener (se invirtió 21% del PBI en 1998) y de lo que se necesita invertir para no comerse el capital. Según la Fundación Mediterránea, las inversiones deben ubicarse en 16% del producto para que la inversión neta sea positiva. En general hay consenso entre los economistas que para no tener inversión negativa el monto debe ser entre 14% y 16% del PBI. Entonces, al primer trimestre del año, a pesar del crecimiento importante, sigue habiendo desinversión y será muy difícil terminar el año con inversión neta positiva. Si el país creciera 4% este año, se necesitaría un crecimiento de entre 28% y 46,7% en las inversiones para que su participación se ubique entre 14% y 16% del producto respectivamente y no haya desinversión. En ese contexto, con el crecimiento logrado en el primer trimestre del año todavía no alcanza.
•Explicación
La suba de las inversiones, a pesar de que el consumo aún no se termina de reactivar, se explica por el proceso de sustitución de importaciones que está impulsando la relación dólar alto-ingresos bajos que hoy tiene la Argentina, y por la falta de alternativas financieras de inversión que volcó más recursos a la economía real, sobre todo canalizados en la refacción y construcción de viviendas. Esto último se observa en las tasas de crecimiento interanual mayor a 40% que registra todo el sector de la construcción.
Los datos de comercio exterior también reflejan el aumento en las inversiones fijas, es decir, volcadas a la economía real que está ocurriendo en sectores como el agro: en el primer trimestre las importaciones de bienes de capital crecieron 18%, siempre en la comparación interanual, en tanto también crecieron muy fuerte, 32%, las importaciones de piezas y accesorios para bienes de capital. Así se importaron bienes de capital en los tres primeros meses del año por u$s 815 millones, o lo que es igual, 2.363 millones de pesos (tomando un valor promedio del dólar de $ 2,9), cifra que explica 34% de las inversiones de esos meses. El agro lideró la importación de bienes de capital destinado a inversión: entre los bienes de capital que más crecieron según el INDEC se destacan la compra de maquinarias.
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