Las provincias piden al FMI negociar según cada situación
Fue una reunión atípica la mantenida ayer entre el FMI y los gobernadores, hasta el punto que no participó el ministro de Economía, Jorge Remes Lenicov. Refleja esto la noticia de la ronda de negociaciones con el FMI y el comienzo de un trato directo del organismo con las provincias. Esto es lo que pidió reiteradamente el Frente Federal de gobernadores el año pasado, lo mismo que el cordobés José Manuel de la Sota y hasta Carlos Menem. No es una novedad que el FMI esté cansado de las promesas de recortes de gastos de los gobiernos que después acusan a las provincias de no cumplir. Ayer, el salteño Juan Carlos Romero (PJ) y el mendocino Roberto Iglesias (UCR) se encargaron de puntualizar que no todas las provincias están en la misma situación y que hay varias que ya han hecho sus ajustes y continúan haciéndolos, con administraciones ordenadas. Aunque no hubo resultados concretos, podría venir una ayuda directa a la provincia que se comprometa a sostener un déficit cero o ajuste serio de sus cuentas. Sería a través de otros organismos, como el Banco Mundial o el BID. Esto obligaría a la Nación a concretar su propio achicamiento en universidades, empleados públicos y gasto político. Una vez más, los técnicos del FMI insistieron en una nueva ley de coparticipación, pero se decidió que los gobernadores presentarán su propio proyecto para recaudar directamente algunos impuestos y administrarlos. Previamente, Claudio Loser, quien preside la delegación del FMI, escuchó la serie de medidas que el gobierno se apresta a anunciar. Hubo diferencias marcadas en varios puntos. En primer lugar, con la decisión oficial de pesificar los créditos bancarios superiores a u$s 100.000 al cambio de $ 1,2. El FMI sostiene, con razón, que ello obligará a compensar el sistema financiero por $ 12.000 millones. También hay 4.000 millones de pesos de diferencia entre lo que Remes Lenicov dice que recaudará este año por impuestos y las estimaciones del FMI. Hoy debutará, a las 10, una institución que será clave con el correr de los días: es la reunión del COPOM (Comité de Política Monetaria y Cambiaria) en el Banco Central, una copia de lo que se hace en Brasil. En ella se definirá cuánto se emitirá en el corto plazo y los precios del dólar a los que se intervendrá.
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Romero volvió a tomar la posta, afirmando que «tampoco en ese caso todas las provincias están en la misma situación». Y puso el ejemplo de Salta, donde hace una semana se lanzó una reforma política que reducirá de 57 a 23 los concejos deliberantes, uno por cada departamento. « Se elimina la ley de lemas y ayer firmé también la eliminación de los gastos reservados; y estamos avanzando para reducir en 20 por ciento el número de los diputados provinciales, llevándolos de los 60 actuales a sólo 40.»
Reichmann y Thorton sonrieron mirándose, y el primero volvió a la carga con cierta ironía: «Pero ésa no es la misma situación en otros lugares...» « Precisamente -dijo Romero, a quien por momentos le cuesta sonreír-, de eso estamos hablando. Que no es la misma situación en todas partes.» Los del FMI terminaron admitiendo que la consideración debía hacerse provincia por provincia para el ajuste que estaban reclamando. « Esfuerzo sí, pero equitativo, también debe hacerlo la Nación, no sólo las provincias», volvió a retrucar el salteño, esta vez acompañado por el radical Iglesias.
Gabrielli aprovechó para meter un bocadillo, y demostrar que la Nación también está dispuesta a hacer gestos, anticipando que el proyecto de reforma política que lleva adelante su ministerio le será entregado a cada gobernador para su análisis «en estos días». Después de todo, los diputados y senadores deberán aprobar esta reforma en el Congreso -donde hasta ahora han fracasado los proyectos similares enviados en otras oportunidades-, y votar la liquidación de sus propios aparatos políticos, en los que los jefes provinciales basan su poder interno.
Mientras la delegación del Fondo parecía dialogar cordial y comprensivamente -tomaron café, cortados y agua mineral-, volvieron a cargar sobre los gobernadores. «¿Y ustedes no piensan que es necesario, para ser coherentes con lo que acaban de afirmar, que hay que revisar la ley de coparticipación?», interrogó Reichmann nuevamente.
«Yo tengo casi listo un proyecto que le haré llegar al doctor Duhalde en los próximos quince días para que lo analice», puntualizó Romero.




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