Roberto Lavagna dio ayer oficialmente por terminada la recesión, al asegurar que ya se cumplieron tres trimestres consecutivos de recuperación en el producto bruto, y destacó la estabilidad de precios lograda en los últimos cuatro meses, a los que estimó que corresponde una inflación anualizada de 6,8 por ciento.
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Según el ministro de Economía, «la reactivación se ha afirmado muy fuertemente» ya que «el PBI en la primera estimación del tercer trimestre del año es del orden de 2 por ciento, mientras que en industria es superior a 5 por ciento».
Dijo luego que «era importante tomar medidas que reforzaran ese proceso de reactivación y eso es lo que se hizo», y se ufanó de haber logrado que «la reactivación no fuera solamente un veranito». Además, resaltó que, «si bien hasta el tercer trimestre las cifras han sido todavía moderadas, en el cuarto trimestre del año el resultado es de 2 por ciento, y ya acumula tres trimestres consecutivos de reactivación».
Hay que recordar que, para la mayoría de las mediciones económicas, que haya tres trimestres consecutivos de suba en el producto desestacionalizado es técnicamente uno de los requisitos que suelen ponerse para considerar que un país salió de una recesión. Esto en la Argentina no ocurre desde 1998, cuando empezó la crisis. Según Lavagna, «las cifras hablan por sí solas, no cabe ninguna duda sobre cuál es la tendencia».
Respecto del problema laboral, habló de «la mejora en puestos de trabajo entre el mes de noviembre y abril, cuando se crearon 861 mil puestos». A su juicio, de ese incremento que registró el INDEC entre sus últimas dos mediciones, «530 mil fueron con intervención pública a través de los planes Jefas y Jefes, y 330 mil fueron sin intervención, es decir estrictamente del sector privado». Sobre la suba de los precios, Lavagna consideró, durante una conferencia de prensa brindada ayer en el Ministerio de Economía, que «la inflación que hemos tenido entre setiembre y diciembre corresponde a una tasa anual de 6,8 por ciento en costo de vida y 2,8 en precios mayoristas». Admitió, sin embargo, que «estos números se irán ajustando», por las subas que piden las empresas de servicios públicos y que aún no se concretaron, el ministro dijo que sirven, de todos modos, «para dar cuenta de la estabilidad alcanzada».
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