Ayer la moneda norteamericana trepó a $ 3,79 en casas de cambio con una fuerte presión compradora en el mercado mayorista. Los pedidos de bancos y empresas sumaron $ 83 millones -uno de los valores más altos del año-frente a ventas de u$s 69 millones de exportadores. Así, el Banco Central sacrificó u$s 17 millones de sus reservas.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Las liquidaciones de exportadores de cereales comenzaron a reducirse -lo que es lógico a esta altura del año-, pero hay un dato no menor: aún restan liquidar ventas por u$s 1.200 millones. Hace un mes, ese valor era el doble. Los productores de soja tienen retenidos por ejemplo entre 35% y 40% de su cosecha, cuando en octubre del año pasado, sólo restaba vender en el mercado 15%. «Las liquidaciones continuarán a buen ritmo en las próximas semanas si se mantiene el actual contexto», aseguró ayer a este diario Ciro Echesortu, vicepresidente de CIARA (Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina). De todas maneras, la expectativa ayer pasó una vez más por el comportamiento del público con la liberación parcial del dinero reprogramado del «corralón».
Por este motivo es que se vio ayer más demanda del público en las casas de cambio del microcentro, aunque la mayoría optó por mantener su dinero colocado a tasa de interés. «Con la tasa de Lebac (Letras del Banco Central en 48% anual a un mes, es muy difícil que el ahorrista se lance a comprar dólares a 3,80 pesos, por ejemplo», confesaba a este diario un operador de una mesa de dinero.
•«Cuevas activas»
Precisamente en las denominadas «cuevas», se nota más actividad en los últimos días, fruto de las regulaciones del Banco Central. Como en casas de cambio y bancos exigen declaraciones juradas y rige el tope de u$s 100.000 para las compras diarias de billetes, creció el interés por el ya denominado en la jerga de operadores «dólar negro» u «oscuro», que cotiza poco más de 1% por encima del libre. El comportamiento de los operadores está asociado también con la falta de novedades concretas respecto de un acuerdo con el Fondo Monetario, aunque también se monitorea de cerca la evolución del real en los últimos días preelectorales de Brasil. También las cotizaciones a futuro se reacomodaron hacia arriba. El Indol que se opera en la Bolsa porteña estaba en 4,04 pesos para fines de noviembre, es decir, 1,50% arriba, y para los contratos que vencen en diciembre se pagaban 4,16 pesos o 1,46% más que el martes.
En Rosario, la posición octubre subía a 3,875 pesos; noviembre, a $ 4,010, y para fines de año se cotizaba a $ 4,17 el Rofex. Por los plazos fijos y por dinero fuera del «corralito» se pagó una tasa promedio de 3,94 por ciento mensual o de 36,93% anual.
Dejá tu comentario