31 de octubre 2002 - 00:00

Liberan "corralito" pensando en FMI

Otra de las medidas que pueden impactar favorablemente en el consumo y que quitará a la gente complicaciones para obtener efectivo es la suba del tope de extracción de fondos. Hasta ahora se podían retirar hasta $ 1.200 por mes mientras que a partir de noviembre se aumentará ese límite hasta $ 2.000. Es decir, se pasará de $ 300 a $ 500 por semana. Se estima que la implementación de este cambio demorará unos días porque debe ser reglamentada por el Banco Central. Sin embargo, la medida no regirá para las cuentas corrientes de las empresas (sí para cajas de ahorro) que seguirán con las restricciones anteriores. Lo importante es que no provocará presiones en el dólar, que registra una baja importante.

A partir de noviembre, la extracción de dinero del «corralito» financiero será aumentada desde los actuales $ 1.200 hasta $ 2.000 mensuales. En consonancia, se dispuso incrementar el límite de extracción semanal de $ 300 a $ 500.

La única excepción a esta flexibilización fueron las cuentas corrientes de las empresas, a las que se les mantuvo el lí-mite semanal de extracción de $ 300.

«Los retiros no efectuados durante una semana se acumularán, indefinidamente, para poder ser retirados en las semanas posteriores», dispone la resolución de Economía.

Por supuesto, la medida no tiene impacto sobre las cuentas salariales ni sobre las previsionales, que ya estaban liberadas.

El aumento en el límite de extracción no será de aplicación inmediata. Requiere, ya conocida la Resolución 559 del Ministerio de Economía, la reglamentación final por parte del Banco Central. Pero el trámite no pasaría de fines de esta semana o principios de la que viene.

Funcionarios de Economía como del Banco Central coin-cidieron en considerar que el impacto monetario será «marginal» y no provocará presiones sobre el dólar. Esto se debe a que las cuentas a la vista ya acumulan más de $ 7.500 millones de dinero «libre», que de todas formas no sale del sistema.

La decisión está en consonancia con las exigencias del Fondo Monetario Internacional. En la carta de intención redactada en Washington, que es la base para alcanzar un acuerdo final, se compromete al gobierno a avanzar hacia una gradual liberación
«en cuanto las condiciones lo permitan».

De funcionar bien, esta flexibilización del «corralito» sería el primer paso para una eliminación total de las restricciones todavía vigentes. Estos son los principales puntos que tuvo en cuenta Economía para decidirse:

• Cerca de 35% de los depósitos que están en cajas de ahorro y cuentas corrientes ya es de libre disponibilidad. Esto significa que de los $ 22.000 millones que hay en cuentas a la vista, cerca de 35% es de libre disponibilidad. Esto significa que unos $ 7.500 millones podría retirarse sin restricción alguna de un día para el otro. Sin embargo, los ahorristas optan por dejarlo en los bancos.

• La mayor parte de los ahorristas optó por realizar plazos fijos al descongelar los $ 7.000 o $ 10.000 más CER de los depósitos reprogramados, tal como autorizó Economía a principios de mes. Si bien se trataba de fondos de libre disponibilidad, el público optó por dejar el dinero en los bancos en vez de comprar dó-lares, seducido por tasas de interés atractivas en moneda local.

• El costo de «saltar» el «corralito» bajó a menos de 1,5%. En los primeros meses del año, para obtener el efectivo había que pagar hasta 12%. Pero la baja del dólar y la menor presión por obtener efectivo motivó una baja sustancial del costo de evitar el «corralito». Los ahorristas que actúan de esta forma realizan una operación triangulada de compra de patacones o LECOP para, posteriormente, adquirir dólares con estas cuasi monedas.

Sobre la base de estos datos, queda bastante claro que un aumento de los límites mensuales de extracción no provocará presiones sobre el dólar ni efectos inflacionarios.

Esta flexibilización del «corralito» venía siendo estudiada hace varios meses y ya había producido varios encontronazos entre el Ministerio de Economía y el Banco Central.

La institución que preside Aldo Pignanelli presionaba para liberar gradualmente las restricciones. Pero Roberto Lavagna, titular de Economía, había mantenido hasta ahora una posición más conservadora, asegurando que se corría el riesgo de alentar un proceso hiperinflacionario en caso de liberarse más efectivo.

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