2 de julio 2003 - 00:00

Liberan este mes $ 2.000 millones de plazos fijos

Los bancos se están preparando para hacer frente a $ 2.000 millones de dinero liberado tras la apertura del «corralón». El dato es clave por su impacto no sólo en las tasas de interés, sino también por su eventual traspaso al dólar. En la plaza se descuenta que para retener ahorristas los bancos saldrán a ofrecer tasas atractivas, pero no muy por encima de las actuales. Hoy a 30 días sólo se paga 8% anual en pesos. Para el equipo económico lo mejor sería que el dinero permanezca depositado en el sistema y a largo plazo. Pero no es el comportamiento actual de los ahorristas, con dinero que se coloca mayormente a un mes. Persisten dudas e incertidumbre, lo que en definitiva es la causa principal para que el crédito no aparezca y menos a plazos largos.

Liberan este mes $ 2.000 millones de plazos fijos
Durante julio vencen $ 2.000 millones correspondientes a los CEDRO que fueron transformados en plazos fijos a 90 días, al definirse la liberación del «corralón». Pese a esta gran cantidad de dinero que queda liberado, se estima que las tasas de los depósitos no sufrirán mayores cambios, ya que las colocaciones privadas en el sistema se mantienen estables y la incógnita entre banqueros es si se volcarán al dólar los ahorristas.

En los principales bancos estiman que las personas que tendrán disponibles los fondos optarán por mantenerlos en la entidad, sin necesidad de incrementar (al menos sustancialmente) las tasas vigentes en el mercado.

Un dato a tener en cuenta es que quienes optaron por la posibilidad de desprogramar el CEDRO para hacer un plazo fijo a 90 días fueron seducidos en su momento por altas tasas de interés, que trepaban a 25% anual. Hoy, en cambio, difícilmente un banco esté dispuesto a pagar más de 12% en montos elevados para colocaciones a 30 días.

• Inmovilización

Los vencimientos comienzan el martes próximo, y se prolongarán hasta 8 de agosto. Se trata del tramo de ahorristas que poseía en el «corralón» entre $ 42.000 y $ 100.000, que no pudieron liberar automáticamente sus fondos, sino que fueron obligados a inmovilizarlos en un plazo fijo a tres meses.

A partir de agosto vence el tramo más grueso en términos de monto, que son los ahorristas que poseían más de $ 100.000 en el «corralón», quienes tuvieron que efectuar un plazo fijo a 120 días.

Pero existen varios motivos por los cuales las tasas de interés no mostrarán significaciones variaciones:

• Los bancos están en muy buenas condiciones de liquidez. El ratio de encajes respecto a los depósitos totales se ubica en 21%, el más alto desde la salida de la convertibilidad. Por lo tanto, no están desesperados ni muchos menos por capturar nuevos depósitos o por frenar alguna salida leve de fondos.

• Las tasas de las Lebac también están en franco retroceso. El Banco Central paga apenas 4,60% anual por colocaciones a 30 días que recibe de las entidades. Por lo tanto, desincentiva a los bancos a pagar tasas elevadas, ya que si luego las quieren recolocar en este instrumento terminarán perdiendo plata.

• Un factor que puede presionar sobre las tasas es el cobro del aguinaldo y también la cercanía de las vacaciones de invierno. Pero la fuerte baja de encajes que decidió la autoridad monetaria a fin de junio le dio mayor flexibilidad a las entidades para enfrentar este incremento de la demanda de efectivo sin mayores sobresaltos.

• La gran compra de dólares que sigue efectuando el Central (en junio llegó a un récord de u$s 1.000 millones a favor) implica una fuerte inyección de pesos en el mercado. Estos pesos se utilizan parcialmente para transacciones, pero una parte también vuelve al mercado financiero, ya sea para efectuar nuevos plazos fijos o para otras alternativas, como colocaciones bursátiles.

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