7 de junio 2002 - 00:00

Lo que faltaba: volvería la aftosa a la Argentina

El organismo sanitario argentino admitió una sospecha de foco de fiebre aftosa en Patagones, provincia de Buenos Aires. El estudio preliminar habría dado negativo, lo que desecharía la existencia de la enfermedad. Pero resta la contraprueba y ya comienza a rondar el fantasma del ocultamiento que tanto perjudicó en 2000 las exportaciones argentinas de carne. Este no es el primer problema sanitario que se manifiesta este año. Ya se frenaron ventas externas para cítricos (cancrosis) y manzanas (carpocapsa), que lentamente comienzan a destrabarse. Pero la aftosa permanece en la memoria colectiva reciente porque el ocultamiento de la enfermedad hizo perder mercados por u$s 600 millones. Ahora, las ventas comenzaban a recuperarse con las autorizaciones de Europa e Israel. Pero la Argentina está lejos de poder colocar nuevamente su carne en Estados Unidos y Canadá; ni siquiera en Chile, que con este acontecimiento se presume más lejos.

El fantasma de la aftosa volvió a oficializarse ayer: el organismo sanitario argentino informó públicamente sobre la sospecha de un foco en Carmen de Patagones.

El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA)
confirmó que «durante una inspección de predespacho de una tropa en Carmen de Patagones, provincia de Buenos Aires, se encontraron síntomas compatibles con fiebre aftosa en algunos animales». Este hecho motivó que se declarara la «sospecha» y se tomaran las muestras de sangre para los análisis. El miércoles, según la versión oficial, se obtuvo el resultado negativo que ahora será sometido a una contraprueba. Simultáneamente, se tomaron medidas de prevención como delimitación del área «sospechosa», restricción de animales susceptibles, revacunación de bovinos y muestreo serológico en ovinos.

La Oficina Internacional de Epizootias (OIE), el máximo organismo sanitario a nivel mundial -que rige el status sanitario de los países-confirmó ayer que recibió una comunicación del presidente del SENASA, Bernardo Cané. También los países vecinos.

La OIE amplió en su página de Internet la información que el mismo SENASA no dio en su comunicado oficial:
el problema se originó el 30 de mayo cuando durante un boqueo de animales se encontraron lesiones en la cavidad bucal. Al día siguiente, se encontraron señales sintomáticas de fiebre aftosa en un lote de 55 terneros sobre 217 animales inspeccionados.

La gravedad del caso quedó evidenciada cuando 8 técnicos del SENASA fueron trasladados a Carmen de Patagones para sumarse a los trabajos de campo.

•Problemas

La noticia no sorprendió al sector ganadero. En realidad, los productores agropecuarios ya repetían, durante los últimos meses, una serie de trabas que hacían presumir problemas en el control de la enfermedad: falta de financiamiento para pagar los costos operativos, retrasos en la entrega de vacunas, deudas incumplidas del Estado con los ganaderos y una mala relación con el organismo sanitario central se sumaban a otros problemas sanitarios que lograban minimizar los reclamos sobre un tema que aún no está solucionado. La aftosa le hizo perder al país todos los mercados de exportación de carne, los que ahora comienzan a recuperarse muy lentamente y el fantasma del ocultamiento sigue rondando otras zonas del país.

Las zonas «sospechadas» por los productores son varias y no discriminan puntos cardinales.

La inquietud de ganaderos y frigoríficos se centra en que la Argentina recién ahora está recuperando los mercados que supo acumular en los '90 con la erradicación de la enfermedad cuando se exportaban cortes de carne vacuna por u$s 50/70 millones mensuales hasta totalizar ingresos que rondaban en u$s 600/800 millones en años de esplendor económica.

Luego de la epidemia de aftosa que explotó durante la gestión de
Antonio Berhongaray en Agricultura y Oscar Bruni en el SENASA durante el año 2000, la Argentina perdió todos sus mercados y recién a principios de este año pudo recuperarse -aún parcialmente-la demanda de Europa con la tan expectante Cuota Hilton que permite ingresar a la Unión Europea con descuentos arancelarios.

Además, esta sospecha sobre un nuevo foco de aftosa llega en el
peor momento para el país ya que cuesta recuperar las exportaciones aunque la ganadería comienza a posicionarse como alternativa de producción por buenos márgenes, escaso uso de insumos y bajas retenciones. El tema no es menor para el país ya que en menos de dos meses la Argentina sufrió serios problemas sanitarios en su producción agropecuaria (con afecciones, por caso, de carpocapsa y cancrosis) y una disputa con final abierto entre Cané y el secretario de Agricultura, Rafael Delpech.

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