Lo que se dice en las mesas: encuestas, inflación y el FMI

Economía

Volvieron los presenciales, pero la gente prefiere el Zoom. Interés por la política colombiana y brasileña. Cumplir las metas no garantiza que no haya crisis. Pakistán se copia.

A pesar que la cuarentena y los cuidados más severos y la distancia social parecen cosas del pasado, arrecian los encuentros virtuales como en la mejor época de la pandemia. Los hay presenciales también pero la modalidad virtual sigue liderando y es la más utilizada por consultoras y gestoras de inversiones. Y aunque varios prefieran el silenzio stampa el intercambio de figuritas continúa a la orden del día. En tal sentido, pese al hartazgo por la cuestión política, las encuestas y sondeos volvieron al tapete de los Zoom. Y eso que todavía faltan más de 17 meses para las próximas elecciones.

¿Hacia dónde va la región?

Por lo pronto, el mercado mira el desarrollo de los acontecimientos en Colombia y en Brasil. ¿Qué miran? Quieren señales que convaliden si se mantiene la tendencia de un giro ideológico de la región hacia la centro izquierda. Pero la sorpresa colombiana de Hernández en el balotaje, a quien consideran “el Trump colombiano”, y las chances de que Bolsonaro logre ser reelecto aventuran que el giro hacia la izquierda se debilitaría. Para la región es relevante dado el tamaño de ambos países y que Argentina tiene elecciones el próximo año.

Rumbo a 2023

Lo que más se escucha sobre el oficialismo, es cansancio sobre la pelea por el poder que ya lleva más de dos años. Mientras que por el lado de la oposición, además del tsunami Milei, es cierto apresuramiento en lucha por las candidaturas presidenciales. Las preocupaciones de la gente van por otro andarivel. Y si los políticos miraran los números de las últimas encuestas se alarmarían de la desazón generalizada.

Inflación

Hay mucha inquietud por la caída de la demanda de dinero, por el lógico temor a una espiralización. Una de las principales consultoras locales, que monitorea la inflación desde hace más de 20 años, le está dando menos de 5% mayo. Vale señalar que en los últimos meses ya le viene dando por debajo del dato oficial del INDEC. Pero ningún economista serio pronostica que la inflación este año esté lejos del 70%, ya que la emisión monetaria estará en ese orden, así que difícilmente el IPC anual sea de 45/50% como brama el Gobierno. Al respecto fue muy comentado el mea culpa de la jefa del Tesoro de EE.UU. Janet Yellen, que no tuvo tapujos en confesar que se había equivocado con la trayectoria de la inflación. De ahí que unos gestores con lazos en Wall Street replicaran las suspicacias que detonó el encuentro entre Biden y Powell en la Casa Blanca por casi dos horas. ¿El Presidente le habrá dicho a Jerome Powel que diera un giro en septiembre? De modo de asumir toda la culpa. Veremos.

FMI

¿A quién le importa el cumplimiento de las metas?, lanzó un economista ligado a una de las consultoras líderes. Si lo que dirimirá el juego será la realidad. Se podrán cumplir las metas, cosa que se duda, y todo puede desbarrancarse. Y el FMI lo sabe, por eso no aprieta y acompaña. En algún momento pedirá más prolijidad y control pero no este año.

El mundo

El descontrol inflacionario es una mecha en el polvorín social, y nadie quiere encenderla. Y parece que Pakistán, viendo la experiencia argentina, está solicitando ayuda al FMI de 6 veces más de la otorgada. Por qué es importante: Pakistán, es una potencia nuclear con más de 165 ojivas de corto y mediano alcance, y se enfrenta a un posible colapso económico, con una tasa de inflación de más del 13,4% (el doble del IPC oficial). Tiene vencimientos de deuda externa por u$s21.000 millones y ha recurrido al FMI con quien tiene un acuerdo firmado en 2019 por u$s6.000 millones y ahora lo quiere ampliar a u$s36.000 millones para mantenerse a flote.

Ucrania y Rusia no podían quedar fuera de la agenda de los Zoom. Y como dijo Kissinger en Davos, bajo su óptica realista, no es aconsejable echar a Moscú de Europa y menos empujarla hacia China, por lo que Ucrania debería pensar en cesiones territoriales. No cayó nada bien en las élites globales reunidas en Davos, comentó un analista que sigue estos encuentros. Lo cierto es que el escenario que se está viendo es el anticipado por Biden y Johnson antes de la invasión rusa: si esto ocurre será una guerra larga, será una “gran Chechenia” en referencia a la conflicto checheno que llevó años pero que finalmente tuvo a los rusos como ganadores. Algo que deberían recordar las autoridades ucranianas. Por ahora se descarta una mundialización de la guerra.

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