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La Bolsa de Tokio registró el viernes una leve alza, en medio de una jornada apática y con notoria ausencia de operadores, muchos de los cuales ya están de vacaciones. Concretamente, el índice Nikkei avanzó 13,95 puntos (+0,16%) hasta cerrar en las 8.714,05 unidades. Lo mejor de la rueda pasó por las acciones de las compañías petroquímicas y las mineras, que se beneficiaron con la creciente posibilidad de una guerra en Irak. Bajo la misma tónica se movieron los papeles de las automotrices y varios fabricantes de artículos electrónicos, ya que la depreciación del yen frente al dólar favoreció sus exportaciones. Hoy el recinto nipón operará solamente durante media sesión, luego de la cual el mercado permanecerá cerrado hasta el 6 de enero. LONDRES
La caída en las acciones de los bancos y las petroleras, sumada a la pobre apertura de Wall Street, determinó que el viernes la Bolsa de Londres cayera a su nivel más bajo desde octubre. De esta forma, el índice FTSE 100 se contrajo 112,7 puntos, equivalentes a 2,86%, y se ubicó en las 3.829,4 unidades. Los inversores se mostraron nerviosos ante la posibilidad de que Estados Unidos ataque Irak, ya que -señalan-no se sabe con certeza en qué podría derivar ello o sobre quién decidirá el gobierno de Saddam Hussein tomar represalias. En este contexto, los valores de las petroleras BP y Shell bajaron 14 y 15 peniques, respectivamente, pese a la suba del precio del crudo por la crisis de Venezuela, cuarto productor mundial de petróleo. También cayeron los títulos de los bancos, encabezados por los descensos en los papeles de Lloyds (12 peniques) y HBOS (21 peniques). SAN PABLO
Las últimas tres ruedas de la semana fueron en baja (lo que derivó en una pérdida viernes contra viernes de 2,22%) y con apenas un par de sesiones para completar diciembre la sensación entre los inversores sigue siendo más aún de cauto optimismo que de desazón. Es que a menos de que sobrevenga una hecatombe en las próximas horas, diciembre apunta a ser el tercer mes consecutivo de recuperación para los precios accionarios. Y mirando lo ocurrido el viernes cuando el Bovespa perdió 0,74% para cerrar en 11.234,49 puntos es poco probable esto de una hecatombe. Es que apenas se hicieron operaciones por u$s 61 millones, el monto más bajo del año, reflejando el paso al costado de los inversores hasta que asuma el nuevo presidente. Donde las cosas no lucen tan bien es en el frente cambiario, y a pesar de que el real trepó frente al dólar en la última sesión a R$ 3,54 por dólar, en la semana la desvalorización llega a 1,4%. CHILE
Lo que está claro es que el impulso alcista de la semana anterior quedó abortado. La mejor prueba es que en las últimas cinco ruedas el IPSA perdió 0,66% a lo que podemos adicionar una desvalorización de casi 2% en el peso que termino en $ 713,5 por billete norteamericano. ¿Qué pasó para que esto ocurriera? En principio nada. Mejor dicho, fue esta misma "nada" o falta de reacción lo que volvió a deprimir los precios de las acciones. Si bien la rueda del viernes mostró el índice ganando 0,12% para cerrar en 84,37 puntos, lo más destacado fue el fuerte volumen operado que llegó a u$s 30 millones. Algunos operadores dicen que esperaban esta reacción en lo negociado hacia los últimos días del año, fruto de la actividad de las AFP y Compañías de Seguro rebalanceando sus carteras antes del arribo del último día del año. Lamentablemente esto no alcanzó para impulsar los precios. MEXICO
Ya podemos aventurarnos y afirmar que 2002 será un año perdidoso para las acciones aztecas. Más de uno dirá que es una lástima, que faltando tan pocos días y con la necesidad de ganar apenas poco más de 5% (que arrancó en la última semana de noviembre) el IPC quedará flotando en una especie de limbo, sin capacidad para ganar ni perder mucho más. Tal vez la sesión más "viva" de la última semana fuera la del viernes, cuando las acciones perdieron 0,92% al cerrar en 6.126,24 puntos. Claro que esto de "viva" parece una exageración si tomamos en cuenta que apenas se hicieron negocios por u$s 20 millones, en lo que fue una de las sesiones de menor volumen del año. Como venimos insistiendo esto es lo peor que está ocurriendo en el mercado, la creciente falta de interés de los inversores para tomar riesgo azteca, al menos en la plaza local. El peso, tras tocar el mínimo del año en $ 10,355 por dólar, cerró en $ 10,29.
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