AA2000 pide cerrar la estación aérea de El Palomar

Economía

El aeropuerto de El Palomar tiene los días contados, al menos en la versión de estación aérea para vuelos aerocomerciales de bajo costo (low cost) adoptada en febrero de 2018. Así lo había establecido el Ministerio de Transporte de la Nación, en aquella época a cargo de Guillermo Dietrich.

Pero no sólo cambió el Gobierno desde aquel momento hasta ahora. También cambiaron -radicalmente- las condiciones de operación para las líneas aéreas. La crisis económica se agudizó y cuando parecía que nada podía estar peor llegó el coronavirus. Así, coinciden ahora la vocación política de la nueva gestión en Transporte con las condiciones adversas para el sector, que tiene paralizadas todas sus operaciones en el país.

Esto se tradujo en un pedido concreto que hizo Aeropuertos Argentina 2000 -actual concesionario de El Palomar- para cerrar la estación aérea y concentrar su actividad en Ezeiza.

La presentación formal se hizo ante el ORSNA (Organismo Regulador del Sistema Nacional de Aeropuertos). Si bien tiene fecha del 14 de abril, recién ayer se conoció la noticia. Primero fue un rumor que circuló entre algunos sitios especializados hasta que a media tarde desde el ORSNA “se filtró” la copia de la carta firmada por los apoderados del grupo que es propiedad del empresario Eduardo Eurnekián.

Según pudo saber este diario, el pedido formal no hizo más que cerrar un circuito legal en el cual la decisión final ya estaba adoptada de antemano. Es decir, el Gobierno considera que la experiencia de El Palomar está agotada y que el modelo low cost de Dietrich deberá sobrevivir -si puede- sin una estación de cercanía con la Ciudad de Buenos Aires.

En el texto elevado al ORSNA, la empresa AA2000 enumera cuatro razones por las cuales El Palomar debe cerrarse: las erráticas políticas públicas para el sector, las restricciones operativas por efecto de medidas cautelares presentadas por los vecinos de la zona que se oponen a su funcionamiento, el supuesto “desinterés” de las empresas que vuelan desde allí (Flybondi y JetSmart) y, por último, el impacto del coronavirus que paralizó a la industria aérea.

Para las empresas low cost la mudanza forzada, sumada a las pérdidas que les genera el coronavirus, puede ser un golpe letal. Habrá que esperar.

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