Maíz bajó otro 1% y 35% en 9 meses
El boom de la soja terminó y el maíz la acompañó en casi toda su caída de precios. Hoy el campo protesta pidiendo una baja -o directamente la eliminación- de las retenciones para recuperar rentabilidad. El impuesto provee u$s 150 millones al Estado por las exportaciones de maíz. Pero deberá tener en cuenta el gobierno que ayer volvió a caer en el mercado y peligra la campaña para 2006.
-
Fed: Kevin Warsh prometió independencia de Trump, propuso un giro en la comunicación y no dio señales claras sobre tasas
-
Las expectativas de los industriales no mejoran: menos del 4% prevé aumentar el empleo de acá a mitad de año
La plaza local compensa la enorme baja de precios con rendimientos que serán récord, y que son atribuibles a condiciones agronómicas realmente excepcionales», decía el analista de la corredora Panagrícola, Ricardo Baccarín.
• Exigencias
La suba en los precios de los insumos de maíz sería un factor determinante de los márgenes negativos que sufrirían los productores con este cereal. El maíz es el cultivo que más exigencias de inversión requiere para obtener rendimientos considerados óptimos. Algunos análisis realizados por entidades de la producción sostienen que los costos de producción y los impuestos se llevan todo el valor que recibe el productor por tonelada. Daniel Asseff, economista de Coninagro, indicaba que «hemos hecho análisis con muchas variables y la renta del maíz es negativa. Si sumamos retenciones, el impuesto a los débitos y créditos y el impuesto inmobiliario, se ve que la carga impositiva representa 45% del valor del producto». «Un productor de maíz paga $ 34 por tonelada de retenciones o bien $ 238 por hectárea; el costo directo de producción por hectárea es de $ 745 o bien de $ 106 por tonelada, y a esto hay que sumarle los gastos de comercialización e infraestructura por $ 190 por tonelada o $ 1.330 por hectárea. Una hectárea rinde 7 toneladas en promedio, así que el margen es negativo», decía Asseff.
Otros analistas sostienen que, con los precios internos actuales, se va a manifestar una virtual «explosión» en el uso de maíz como forraje, y que «fabricar» kilos de carne a partir de maíz va a ser el negocio de esta campaña. No obstante, muchos productores liquidaron sus vacas dos años atrás y desmontaron campos con el fin de producir soja.
Es muy difícil recomponer stocks, más frente a un escenario promisorio para la carne vacuna.




Dejá tu comentario