3 de febrero 2005 - 00:00

Maíz bajó otro 1% y 35% en 9 meses

El boom de la soja terminó y el maíz la acompañó en casi toda su caída de precios. Hoy el campo protesta pidiendo una baja -o directamente la eliminación- de las retenciones para recuperar rentabilidad. El impuesto provee u$s 150 millones al Estado por las exportaciones de maíz. Pero deberá tener en cuenta el gobierno que ayer volvió a caer en el mercado y peligra la campaña para 2006.

Maíz bajó otro 1% y 35% en 9 meses
El maíz, cereal que supo acompañar el boom de la soja durante el último año, cayó 1% ayer en el mercado internacional de Chicago y ya acumula una baja de 35% en 9 meses. En la Argentina, la tendencia es similar y genera preocupación en el sector agrícola.

Esta situación motivó que productores ya comiencen a hablar de acudir al ministro de Economía, Roberto Lavagna, con el fin de reclamar una baja o directamente la eliminación de las retenciones sobre el maíz, cultivo que aportará este año al Estado alrededor de u$s 150 millones por ese gravamen a la exportación.

El cereal cotiza en Chicago a u$s 80,8 por tonelada, pero en la Argentina, con la aplicación de retenciones, el productor recibe u$s 59,2 por la misma cantidad. Este año se esperan recolectar 18 millones de toneladas de cereal, de las cuales 8 millones serían destinadas al consumo interno.

• Ventas

Quedarían entonces 10 millones de toneladas aptas para exportar, que ayer se cotizaban a un valor FOB de u$s 79, según fuentes de la exportación. A dicho valor se le restan alrededor de u$s 6 por gastos de transporte y los derechos de exportación, lo que permite llegar al valor ya mencionado que reciben los agricultores.

Simultáneamente, se conocen noticias de ventas locales: ayer se informó que Malasia compró 60.000 toneladas a u$s 128 (costo y flete) para entrega en abril. «La Argentina es hoy muy competitiva en maíz. Aun con estos niveles de precios puede llegar a mercados asiáticos, que tradicionalmente eran destinos norteamericanos.

La plaza local compensa la enorme baja de precios con rendimientos que serán récord, y que son atribuibles a condiciones agronómicas realmente excepcionales», decía el analista de la corredora Panagrícola,
Ricardo Baccarín.

• Exigencias

La suba en los precios de los insumos de maíz sería un factor determinante de los márgenes negativos que sufrirían los productores con este cereal. El maíz es el cultivo que más exigencias de inversión requiere para obtener rendimientos considerados óptimos. Algunos análisis realizados por entidades de la producción sostienen que los costos de producción y los impuestos se llevan todo el valor que recibe el productor por tonelada. Daniel Asseff, economista de Coninagro, indicaba que «hemos hecho análisis con muchas variables y la renta del maíz es negativa. Si sumamos retenciones, el impuesto a los débitos y créditos y el impuesto inmobiliario, se ve que la carga impositiva representa 45% del valor del producto». «Un productor de maíz paga $ 34 por tonelada de retenciones o bien $ 238 por hectárea; el costo directo de producción por hectárea es de $ 745 o bien de $ 106 por tonelada, y a esto hay que sumarle los gastos de comercialización e infraestructura por $ 190 por tonelada o $ 1.330 por hectárea. Una hectárea rinde 7 toneladas en promedio, así que el margen es negativo», decía Asseff.

Otros analistas sostienen que, con los precios internos actuales, se va a manifestar una virtual «explosión» en el uso de maíz como forraje, y que
«fabricar» kilos de carne a partir de maíz va a ser el negocio de esta campaña. No obstante, muchos productores liquidaron sus vacas dos años atrás y desmontaron campos con el fin de producir soja.

Es muy difícil recomponer stocks, más frente a un escenario promisorio para la carne vacuna.

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