La situación del comercio minorista en setiembre empeoró con respecto aigual mes de 1999, según el relevamiento en el sector efectuado cada mes por laCámara Argentina de Comercio (CAC), aunque se mantuvo estable contra agosto deeste año.
En promedio, 63,4 por ciento de los comerciantes relevados sostuvo quela situación de la actividad en setiembre en la comparación interanual resultó «peor»o «mucho peor». Esta situación, añade la encuesta, «rompe la leve tendenciade mejora relativa evidenciada en los últimos tres meses, aun cuando se observóuna muy tenue mejora, que no alcanza para considerarla como una tendencia, enla medición respecto de agosto».
Las cobranzas no evidenciaron mayores cambios, lo que no deja de ser unanoticia positiva, pero destaca el trabajo que los casos de comercios queredujeron personal alcanzaron en promedio 6,4 por ciento, lo que evidencia «uncreciente deterioro en esta materia».
De acuerdo con el relevamiento, las expectativas de los comerciantesmostraron un sesgo declinante por los primeros días de octubre, mientras que anivel de provincias 45,2 por ciento percibió un empeoramiento de la situaciónen los próximos tres meses. Sin embargo, las perspectivas registraron unempeoramiento más notorio en el orden nacional, con un promedio de 34,9 porciento de comerciantes que respondió que son «peores», y 18,8 por ciento «muchopeores».
Estas cifras rompen la leve tendencia de mejora relativa generada desdela primera se-mana de agosto y sitúa las expectativas en los niveles más bajosde las últimas 4 mediciones.
Según la CAC, esta situación habría sido «influenciada, posiblemente,por los acontecimientos políticos nacionales generados durante el momento delrelevamiento».
Informatización
El informe mensual de la entidad incluye también un sondeo sobre el«Grado de informatización del comercio minorista». Para la CAC, 63,2 por cientode los consultados utiliza computadora, dentro de los cuales 54,3 por cientoasegura que además utiliza Internet; 36,8 por ciento (un porcentaje alto) notiene computadora en su comercio. Dentro de éstos, 45,2 por ciento dice que «noes necesaria», 27,8 por ciento que tiene «un costo muy alto instalarlas», 17,2por ciento usa «la computadora de la casa» y 9,8 por ciento asegura que «nosabe de computación». Los comercios instalados en las provincias del Noroesteserían los de menor penetración de este tipo de equipamientos. Hay quemencionar que la computación es un elemento fundamental en el caso de loscontroles impositivos; con lo cual cuanto menor sea la cantidad de computadorasinstaladas, menor será la posibilidad de controlar las opera-ciones que serealicen en los comercios.



