Siguen surgiendo novedades de la negociación de la Argentina con el FMI. Por un lado, Köhler confesó que dudó hasta último momento en aprobar el nuevo programa. De la Carta de Intención que Ambito Financiero publicó ayer se desprende que habría u$s 1.200 millones el año próximo para cumplir con los acreedores, una vez que se reestructure la deuda.
Hasta último momento, el director gerente del FMI, Horst Köhler, dudó con respecto a dar su aprobación para el acuerdo que el organismo negoció con la Argentina. Así lo reconoció en una entrevista concedida al « Financial Times», en la cual señaló: «Nos hubiera gustado tener más precisiones del programa, pero entonces teníamos que decidir si acordar o no, y decidí hacerlo y continuar».
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
En su párrafo más fuerte, el diario londinense aseguró que en la Argentina continúa la «delincuencia económica», señalando como ejemplo que el país no dudó en ingresar en default con el FMI el día anterior a que se firmara el acuerdo.
El artículo describe a Köhler como «un hombre feliz» por haber apostado al «menos obvio de los héroes del subdesarrollo», en referencia al presidente de la Nación, Néstor Kirchner, a quien desliza críticas por su «retórica peronista sobre nacionalismo económico». Además, señala que el acuerdo alcanzado es «el más suave que el FMI ha concedido en los últimos años», ya que no incluye compromisos fiscales para los tres años y sólo menciona algunos «avances vagos» para la reestructuración del sistema financiero. Incluso, cita a un representante del G-7 que se refirió al programa negociado como «débil».
•Elogios
El principal funcionario del Fondo tuvo palabras elogiosas respecto del liderazgo de Kirchner, al asegurar: «La fuerza de su compromiso me llevó a pensar que necesitamos trabajar con él para pensar cómo podemos llegar a un acuerdo», y destaca «su liderazgo, que a mí se me presenta como sincero».
También reconoció que algunos países del G-7 no estaban tan decididos en avanzar de esta forma. «En Alemania, algunos deben sentir que estoy demasiado en el ámbito de las Américas. Debo mi tarea al mandato, que es del Fondo y su rol en la economía global», aseguró.
En el reportaje, el «FT» advierte que, si el programa de la Argentina no tiene el resultado esperado, la credibilidad de Köhler podría verse perjudicada.
La misma nota advierte que en la reunión del directorio del organismo, prevista para el 20 de setiembre próximo, Köhler deberá enfrentar algunos cuestionamientos duros.
El funcionario explica: «No hay una política deliberada de mi lado para distanciarme del G-7, eso sería infantil. Pero lo que necesitamos es definir una política para que esta institución demuestre un acercamiento en todo momento», señaló, reconociendo, de esta forma, que sus decisiones no siempre reciben el apoyo de los países más poderosos, además, principales accionistas del Fondo.
Dejá tu comentario