15 de noviembre 2005 - 00:00

Más medidas para que suba el crédito de largo plazo

El Banco Central decidió reflotar un proyecto propio para alentar el crédito de largo plazo: premiar a los bancos que otorguen ese tipo de préstamos con la posibilidad de diferir las pérdidas por los amparos pagados desde 2002.

La autoridad monetaria había evaluado con las principales cámaras bancarias esta alternativa hace tres meses, pero luego se dejó la idea en suspenso.

«La idea de postergar la pérdida de amparos no se choca con lo que pide Economía, sino que se complementa»,
explicaron a este diario altos funcionarios de la autoridad monetaria en relación con la propuesta de aumentar los encajes bancarios para destinar ese dinero inmovilizado a préstamospara la inversión. El efecto sobre los balances bancarios podría ser importante. El pago de depósitos en dólares por orden judicial generó pérdidas para el sistema financiero de $ 9.496 millones desde 2002 hasta ahora. El Central otorgó un plazo total de 60 meses para que los bancos anotaran esa pérdida en sus balances.Aún quedan cerca de $ 6.000 millones que no fueron devengados y que afectarán los balances bancarios de los próximos tres años.

Si finalmente prospera la iniciativa del BCRA, las entidades que presten a largo plazo tendrán un plazo muy superior a los 60 meses para afrontar estas pérdidas. El problema radica en que algunas entidades ya decidieron «castigar» anticipadamente sus balances y mandaron la totalidad de amparos pagados a pérdida, por lo cual se quedarían sin incentivo.

• Encajes

En cuanto a la suba efectiva de los encajes que pidió Lavagna, no se aplicaría en lo que resta de 2005. «No pueden subir los encajes en diciembre porque es el mes más complicado por la fuerte demanda de dinero por parte del público», señalaron en el BCRA.

Por lo tanto, el tema ya fue trasladado a la comisión que se encarga dentro del banco de armar el programa financiero para 2006. Esto significa que en los primeros días de diciembre (cuando se presente formalmente al Congreso) habrá más detalles sobre qué decisión adoptará la autoridad monetaria al respecto y cómo se aplicará un posible incremento.

Estas son las evaluaciones preliminares que efectuaron en el BCRA respecto de la solicitud que realizó el Palacio de Hacienda:

Un aumento de encajes genera tradicionalmente la suba de la tasa activa (es decir la que los bancos aplican a los créditos), pero no de la pasiva (la que las entidades pagan a sus clientes para atraer fondos). Por lo tanto, el primer efecto sería un agrandamiento de la brecha entre lo que las entidades pagan a sus clientes y lo que cobran para prestar.

• Actualmente los pases pasivos llegan a $ 3.000 millones,pero la mayor parte corresponde al Banco Nación, con cerca de $ 2.500 millones.

• En caso de una suba de la inmovilización que se exige a las entidades, el mayor problema lo tendrían los bancos privados, ya que tienen menos liquidez excedente (pases pasivos) que en el pasado debido al aumento de crédito registrado en lo que va del año.

La alternativa es disponer de parte de los recursos aplicados a las Lebac de corto plazo, lo cual reduciría el financiamiento disponible para el BCRA. Esto generaría la necesidad de la entidad que preside Martín Redrado de aumentar las tasas de interés para captar recursos.

• En el BCRA consideran importante mantener el esquema de «corredor de tasas», que incluye una curva de vencimientos que va de un día a dos años y medio de plazo. Claro que la iniciativa para que los bancos apliquen sus pases pasivos a constituir los nuevos encajes juega en contra de manejar los plazos más cortos.

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